La diversidad hecha ciudad

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Padre Ángel: «La fiesta del Orgullo es la fiesta de la alegría. La gente está feliz»

Carla Antonelli: «¿Qué quieren? ¿Que en el momento de la transición nos escondamos en una cueva?»

Gema Hassen-Bey: «Es necesario un Orgullo accesible»

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A la parroquia de San Antón, en el centro de Madrid, acuden cada día, y cada noche, decenas de personas sin hogar o en riesgo de exclusión. Esta iglesia 24 horas, regentada por el Padre Ángel ofrece cobijo, comida y hasta conexión wifi a sus feligreses. «Bienvenido a la casa de todos», reza un cartel a la entrada.

Cuando el Padre Ángel dice «todos», se refiere a «todxs». El mediático sacerdote ya anunció que este fin de semana estará en San Antón para recibir «a los miles de personas que convertirán Madrid en la ciudad del Orgullo».

«Eran las ocho de la tarde de ayer. Yo venía de Roma, de estar con ese gran Papa que tenemos, y llegó un matrimonio a la iglesia para rezar o para descansar, con tres hijos preciosos. Los padres vinieron y me dijeron: ‘Padre, vengo a que usted bendiga a nuestra niña, que es transexual’. La besé, la bendije y les pregunté a sus padres que qué tal llevaban la situación. Me respondieron: ‘Ella es feliz’». Es la anécdota más reciente del sacerdote, que ha compartido hoy en la mesa redonda ‘La fuerza de la diversidad’, organizada por Vodafone España. «La fiesta del Orgullo es la fiesta de la alegría. La gente está feliz», ha recalcado. «He visto a muchas personas rezar casi a escondidas por no ser católica, apostólica y romana».

«¿Qué quieren? ¿Qué en el momento de la transición nos escondamos en una cueva?». Carla Antonelli, diputada socialista en la Asamblea de Madrid y activista de los derechos LGTBI, también presente en la mesa, ha recordado que en unos 80 países la homosexualidad está criminalizada –«ya no digamos la transexualidad»– y que en 13 se castiga con pena de muerte.

Jaime de los santos, director de la Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, ha hecho referencia al crecimiento de las agresiones a personas LGTBI en España. «Todo delito de odio es condenable. Y, en lo que se refiere a las leyes para luchas contra la LGBTIfobia, la Comunidad de Madrid es pionera. Se necesitan leyes que normalicen lo que para muchos de nosotros ya es normal», ha señalado. «Yo tengo la suerte de haber nacido en democracia. Antes existía un régimen totalitario que no permitía la libertad sexual. Y todo este avance lo hemos conseguido en 40 años. Hay que dar las gracias a los que han allanado el camino».

Para Ignacio Aguado, portavoz del Grupo de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, la clave es la educación: «Tenemos que educar a los niños en la diversidad. Lo normal no es lo homogéneo. Si no agredes ni discriminas a tu compañero por llevar una chaqueta distinta a la tuya, ¿por qué lo haces si siente como quiera sentir o si se acuesta con quien quiera acostarse? Falta desarrollar reglamentos, pasar de las musas al teatro. Y, sobre todo, concienciar», ha recalcado.

«Soy mujer, me apellido Hassen-Bey, voy en silla de ruedas y soy lesbiana. Siempre digo que soy la chica diversity», afirma la deportista paralímpica de élite Gema Hassen-Bey. «Las instituciones, las empresas y las personas cambiamos el mundo. Queda mucho por hacer. Cuando vas en silla, te encuentras muchos obstáculos, físicos y mentales. Yo tengo que demostrar siempre mucho más. Es necesario un orgullo accesible», reivindica.

Hablar de diversidad es fundamental, pero más importante es hablar de igual. Así lo defiende Beatriz Becerra, vicepresidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo. «Cuanto más fragmentamos, más fácil es establecer unas diferencias en unos y en otros. Como la educación y la sanidad, los derechos LGBTI son derechos humanos, universales e indivisibles. Es un contrato que tenemos todos. Yo no necesito ser mujer para decir que las mujeres están discriminadas, ni ser una persona con discapacidad para defender la accesibilidad», ha apuntado.

«Se está avanzando mucho en políticas de igualdad y en programas de formación. Estamos viviendo con el colectivo LGTBI lo que hace quince años se vivió con la mujer», reflexiona Remedios Orrantia, directora de Recursos Humanos de Vodafone en España. «Las empresas debemos ser un reflejo de la sociedad. Tenemos que estar muy cerca de las instituciones. La educación es la clave para asegurar una convivencia basada en el respeto».


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