Economía circular para salvar el planeta

La economía circular proporcionará dos millones de trabajos hasta 2030 y un ahorro de 600 millones de euros

El cambio climático originará el desplazamiento de entre 50 y 200 millones de refugiados

En 2050 necesitaremos tres veces más recursos

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El fórmula de producir, usar y tirar heredada de la Revolución industrial tiene los días contados en un planeta que exige urgentemente un cambio de modelo. La respuesta tiene nombre: economía circular. Precisamente en torno a este concepto el Instituto Tomás Pascual Sanz ha querido celebrar su décimo aniversario. El acto, que tuvo lugar en la sede del Centro Superior de Investigaciones Sociológicas, CSIC, fue presidido por el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete; la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina; la presidenta de la Fundación Cotec para la Innovación, Cristina Garmendia; el presidente del CSIC, Emilio Lora y el presidente del Instituto Tomás Pascual Sanz, Ricardo Martí.

Lora agradeció al Instituto Tomás Pascual Sanz su «contribución al desarrollo de la ciencia y tecnología», a la vez que recordó que «la participación privada es vital, especialmente en tiempo de crisis». «En estos diez años, el legado del Instituto ha generado conocimiento y valor capaces de mejorar la calidad de vida de muchas personas», concluyó.

Martí, director del Instituto, recordó que trabajar para luchar contra el cambio climático «redunda en la salud, en el agua y los alimentos y en la calidad del aire, no solo en la temperatura, pero también en sectores que parecen ajenos como la vivienda», y se mostró esperanzando: «Hay un margen de actuación, hay que apostar por las energías renovables y la economía circular, pero es algo en lo que debemos comprometernos todos, empresas privadas, administraciones y sociedad civil».

«Europa, en la vanguardia»

Arias Cañete fue el encargo de impartir la ponencia «Economía circular y cambio climático», en la que abordó las estrategias europeas así como los desafíos que deberá encarar en el futuro. «Ese modelo lineal de extraer materias, producir, usar y tirar no tiene, hoy en día, sentido ninguno, el planeta exige un cambio de modelo hacia una economía circular, en la que se reutilice todo. Si queremos que nuestro planeta siga siendo habitable, tendremos que seguir apostando por la economía circular y luchando contra el cambio climático, y Europa, en este asunto, está en la vanguardia», aseguró el comisario europeo.

«Además, estamos demostrando que esa creencia de que la economía verde provocaba paro es errónea. Todo lo contrario. Baste un ejemplo: hemos reducido un 22 % las emisiones desde 1990, y nuestro PIB ha crecido un 50 %. La economía circular es un modelo que, además de favorecer la lucha contra el cambio climático, nos ayudará a salir de la crisis, ya que, de aquí a 2030 proporcionará alrededor de dos millones de trabajos y un ahorro de seiscientos millones de euros», prosiguió Cañete.

El comisario europeo indicó que la reducción de emisiones en el transporte, en vehículos ligeros, camionetas y vehículos pesados, es una cuestión que ha de abordarse con contundencia, a pesar de que «el sector del automóvil tiene mucho peso en los distintos países y no son todo lo colaboradores que podrían ser». Asimismo, señaló que la gestión más eficiente en la cadena de alimentación es otros de los ámbitos en los que la Unión Europea está trabajando con más intensidad.

Por último, Cañete, preguntado a propósito de si la presidencia de Donald Trump supondrá un retroceso en la lucha internacional, se mostró cauto, asegurando que «una cosa son las consignas de una campaña electoral y otra, distinta, las decisiones que se toman desde el poder. Veremos qué hace, de momento hay que ser prudentes».

Por su parte, Garmendia, que moderó la mesa de debate a propósito de economía circular y cambio climático, aseguró que la economía circular «no sólo causará una transformación en el modelo de negocio, sino que proporcionará una mayor competitividad». «Nadie a estas alturas puede poner en duda la autenticidad del cambio climático. Basta saber que, desde la Revolución industrial, se han aumentado un 30 % las emisiones de CO2, que ha subido 17 centímetros el nivel del mar y la temperatura, un grado. Estos, para las costas, es una seria amenazas. Sobre todo, para las costas españolas», puntualizó, a la vez que recordaba que «el cambio climático originará el desplazamiento de entre cincuenta y doscientos millones de refugiados climáticos».

La ministra García Tejerina, encargada de cerrar el acto, explicó que «los datos hablan por sí solos: en el tiempo que llevamos aquí celebrando los diez años del Instituto Tomás Pascual Sanz se han vendido quince coches, doscientos cincuenta mil teléfono móviles, treinta y cinco millones de latas de aluminio y han nacido veintidós mil niños. En 2050 necesitaremos tres veces más los recursos que utilizamos hoy en día, y eso requiere un modelo sostenible que pasa por la economía circular. No se trata de miedos maltusianos, sino de una realidad. Cuestiones como el ecodiseño, la política de hipocarburos, la gestión eficiente de los recursos, la responsabilidad de los consumidores y de las empresas son fundamentales, pero también una oportunidad de negocio».

El Instituto Tomás Pascual Sanz, integrado en la Corporación Pascual, desarrolla actividades con la sensibilización científica, orientada a la información y formación sobre salud, actividad física, nutrición, bienestar y hábitos de vida saludables, salud mental y medioambiente. 


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