Generación yihad: la radicalización de los jóvenes musulmanes

0_43

Hace años, su vía de escape a esta frustración era la música rap o la delincuencia común

Los autores se asentaban en zonas periféricas donde las oportunidades de acceso a la educación y al empleo son escasas

Comparte este artículo

Más de 3.000 musulmanes vinculados con el yihadismo tiene pasaporte occidental. Miguel Ángel Cano, profesor de Derecho en la Universidad de Granada, y autor de ‘Generación yihad. La radicalización islamista de los jóvenes musulmanes en Europa’, analiza por qué una nueva cantera del terror se está gestando en Europa.

Los atentados terroristas cometidos han causado conmoción a nivel planetario, confrontando de nuevo a la sociedad europea con una amenaza difusa, con un enemigo anónimo y ciertamente impredecible, a la vez que letal.

En estos ataques terroristas se han visto implicados jóvenes de procedencia inmigrante, han hecho resquebrajar el modelo francés de integración, llegándose incluso a afirmar que la rebelión de un sector de la juventud musulmana con pasaporte galo constituye la consecuencia en cierto modo lógica –aunque, evidentemente, injustificable– a cuatro décadas de segregación social, territorial y étnica.

En el año 1995, Francia ya vivió una oleada de acciones terroristas cometidas por el GIA argelino. El atentado más grave tuvo lugar el 25 de julio en la estación de trenes parisina de Saint-Michel, donde un artefacto explosivo acabó con la vida de ocho personas. Su principal responsable fue Khaled Kelkal, un joven de 25 años de origen magrebí, radicalizado en prisión, y que vivía en el extrarradio de Lyón.

Diez años más tarde, Francia se vio de nuevo confrontada con el enfado, la rabia y la frustración del joven colectivo inmigrante de religión musulmana. Efectivamente, la muerte el 27 de octubre del año 2005 de dos menores de origen extranjero en un barrio situado a las afueras de París desencadenó una ola de disturbios sin precedentes. Los autores de esta revuelta urbana eran, en su mayoría, menores y jóvenes asentados en las tristemente famosas ciudades periféricas o banlieues.

La Courneuve, barrio suburbial al noroeste de París

Pues bien, en este año 2015, Francia se ve de nuevo envuelta en unos terribles acontecimientos de naturaleza terrorista cuyos protagonistas vuelven a ser jóvenes franceses de origen extranjero y de religión musulmana.

Llegados a este punto, conviene analizar el papel que juega el islamismo radical en las vidas de estos jóvenes con pasaporte occidental. En este sentido, su experiencia vital viene caracterizada desde hace años tanto por aspectos de carácter ecológico (barrios marginales en la periferia de las ciudades galas), como, sobre todo, sociológico (desigualdad de oportunidades en lo relativo a la formación académica o acceso al empleo). Hace años, su vía de escape a esta frustración era la música rap o la delincuencia común. Hoy en día, el islamismo radical se percibe por estos jóvenes inmigrantes de segunda generación como un elemento de unión, como un lugar de consuelo donde compartir desdichas con otros individuos confrontados con los mismos problemas, pero que comparten la misma fe. Una vez (re)descubierto el Islam –en su versión más politizada y radical–, ese individuo que se siente improductivo experimenta una transformación, una especie de catarsis.

El problema descrito en los párrafos anteriores está alcanzando en las últimas fechas una considerable resonancia entre un sector de los jóvenes musulmanes que habitan en Europa, en parte debido al hecho de que el enfado de estos individuos es hoy susceptible de amplificarse gracias a la tecnología del siglo XXI. Efectivamente, mientras que en el pasado estos jóvenes alienados de sus sociedades «hervían a fuego lento» inmersos en un relativo aislamiento, hoy en día Internet ha cambiado radicalmente esta situación, impulsando de forma decisiva la expansión de lo que ya se conoce como «generación yihad».

Ante el contexto descrito en el cual, indudablemente, hay que situar los recientes acontecimientos vividos en Francia, la pregunta que necesariamente se plantea es de qué forma y con qué herramientas puede hacerse frente a esta nueva amenaza terrorista cuantitativa y cualitativamente distinta a la otrora proveniente del terrorismo tradicional. Pues bien, más importante si cabe que las reformas legales (las cuales, no hay que engañarse, pueden resultar completamente ineficaces ante terroristas suicidas inmunes a cualquier tipo de intimidación penal), es llevar a cabo un plan integrado para prevenir la radicalización violenta del colectivo joven musulmán; algo que, salta a la vista, no se ha realizado de forma efectiva en Francia. Se trataría de un plan complejo, a largo plazo y con la intervención de las partes «en conflicto», a saber, la administración del Estado en forma de políticas de integración social y laboral del colectivo inmigrante, para con ello evitar que estos jóvenes, en algunos casos ya nacionalizados, sean no obstante considerados negativamente diferentes; y, por otro lado, la comunidad musulmana asentada en Occidente. Es precisamente en el seno de dicha comunidad y, sobre todo –aunque no sólo– desde posiciones de autoridad religiosa reconocida, donde se ha de condenar sin paliativos el terrorismo que se proclama a sí mismo como yihadista, inhibiendo y/o contrarrestando procesos de socialización en una violencia promovida por organizaciones como Al Qaeda o el Estado Islámico.

Si el problema de la radicalización islamista en la diáspora occidental no se aborda con seriedad, cordura y, sobre todo, aunando esfuerzos e iniciativas por parte de la sociedad autóctona y el colectivo de origen inmigrante, el problema puede prolongarse durante varias décadas. Con los nefastos y terribles resultados que se han podido observar en Francia.

Miguel Ángel Cano es profesor Titular de Derecho Penal en la Universidad de Granada. 


COMENTARIOS

  1. Porque no tienen futuro. Dejan los estudios y de ahí a un empleo mal pagado y precario. Si no dejasen los estudios como hacen una mayoría habría menos terroristas porque para empezar serían menos influenciables. La ignorancia es una bendición para los que lavan los cerebros.


  2. Me sumo a la idea del comentarista que ha dicho que la conclusión a la que ha llegado el autor es demasiado reduccionista. Los que se dejan atrapar por las ideas extremistas no son principalmente personas pertenecientes a ambientes marginales. En igual medida los hay que son miembros de familias acomodadas e hijos a los que nunca les ha faltado nada ni han tenido que luchar por ganarse el pan de cada día.
    Yo pienso que se trata de una especie de nueva moda que se está fomentando entre los musulmanes. Las personas solemos necesitar estar enganchadas a algo para sentirnos realizadas, la razón es que es más fácil y rápido realizarse enganchándose a algo externo que llegar a sentirnos realizados con el arduo trabajo de conocernos a nosotros mismos en libertad.
    Creo que si queremos luchar contra esta moda hay que luchar contra quienes la están fomentando. Y de todos es sabido que algunos poderes islámicos de Arabia Saudita y de algunos países del Golfo Pérsico desde hace años están gastándose ingentes cantidades de dinero para exportar su ideal salafista del islán. Este es el origen de todo lo que está pasando.
    Lo hacen porque saben que algún día se les acabara el petróleo y están preparándose el terreno para que cuando llegue el momento puedan venirse a Europa. Si para entonces no quedaran cristianos ni ateos que les lleven la contra, todo sería más fácil.
    Porque sin petróleo ¿qué van a hacer en el desierto?


    • Mucho antes de que se encontrara y explotara el petróleo, ya había gente que vivía en el desierto desarrolando múltiples actividades, eso es archiconocido.


    • Pero antes eran muy pocos y vivian de una forma muy humilde. Ahora son millones y son tan ricos que pueden comprar el mundo, como de hecho estan haciendo. La vida alli depende de las importaciones millonarias que hacen a diario. No tienen ni ganaderia, ni agricultura, ni industria. Todo lo importan pagando con petrodolares. Cuando no puedan comprar se acabo el bienestar al que estan acostumbrados.


  3. Mensaje a los “Señores” de la Guerra, sus secuaces y todos sus cómplices:

    A todos vosotros… multimillonarios empresarios, banqueros, políticos, fanáticos (religiosos o no), fabricantes de armas y fabricantes de noticias, oportunistas y demás psicópatas de este planeta con residencias y nacionalidades de los cuatro puntos cardinales del Globo. Sé que el desprecio que sentís por la vida humana tan solo es equiparable a vuestra codicia y ego. No soy experta en psicología pero no creo que en vuestras cabezas resida un cerebro sano… y la verdad, ya me cuesta creer que haya un cerebro a secas. Aunque realmente no es esto lo que quería deciros…

    La intención de mi escrito era recordaros algo:

    Llegará el día en que vuestros imperios del mal desaparezcan bajo la racionalidad de las personas que amamos la paz y la convivencia. Ese día llegará… tarde o temprano porque vuestra minoría (cada vez más pequeña) no podrá acabar dominando y controlando todos los espacios vitales. Y ese día, por fin, el planeta entero se librará de vosotros: organizaciones terroristas gubernamentales, militares, privadas o cualquiera de sus múltiples formas, eso sí todas y cada una de ellas financiadas por las grandes fortunas y la banca del mundo entero mientras ONU gira la cabeza para no verlo.

    Y es entonces cuando habrá justicia con mayúsculas… y no de esa que tanto predicáis… sí, sí… la del ojo por bomba u ojo por bala u ojo por crimen… Sino la verdadera JUSTICIA. Aquella que os despojará de lo que tanto amáis: vuestro dinero manchado de sangre, vuestras posesiones con olor a muerte, vuestros imperios levantados sobre cimientos de cadáveres, en definitiva, de vuestros podridos objetos con los que llenar esas míseras vidas vuestras.Y mientras ese día llegue yo solo os diré:
    Mi más sentido pésame por esas vidas nauseabundas que tenéis.

    SIN JUSTICIA NO HAY PAZ Y EN SUS LECHOS DE MUERTE NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS

    Firmado:Mireia Gardon, Terrícola horrorizada por la violencia sin par existente en TODOS los rincones del Planeta Verde… que ya no tan verde y eso también a agradecer a la codicia, aunque ese es otro tema


    • Muy bien hablado


    • Me sumo a las tesis de Mireia Gardón, ha glosado de modo genial las causas y consecuencias de tanto dolor en el mundo. Mireia eres una persona que defiende la justicia para toda la humanidad y te respeto por ello, además vas la raíz del problema, la codicia. Una exposición brillante, felicidades


    • Carmen Pons Muchísimas gracias. Un fuerte abrazo!


    • El culpable es el que MATA. ¡PUNTO!


    • Muy d acuerdo contigo Mireia !!! Tiene k vencer el amor y la buena voluntad y esperemos k la maldad y la codicia desaparesca dl mundo un saludo..


    • Bahia Cid Salom cuando por ejemplo, un soldado lanza una bomba y mueren 10 civiles… ¿el culpable sólo es el soldado? ¿y quién le dió la orden? ¿ y el qué organizó el ataque? ¿y el qué aprovó el ataque? ¿y el qué financió el ataque? ¿y el que se lucra por el hecho de qué haya un ataque? Todo el resto de la cadena… ¿no son culpables? Y los actores del final de la cadena… aquellos que encima se lucran de alguna forma con esas muertes… ¿esos no son los culpables tampoco? Reflexiona sobre esto.


  4. Es cosa mía o no tienen todos un aire gay


  5. Hay muchos jóvenes que se incorporan, chicos y chicas, que vivieron ambientes y familias acomodadas, que no encajan en absoluto en ese perfil de marginalidad.
    No comparto ese reduccionismo.


  6. Son actores dirigidos desde wuasinton y el mossad .


  7. yo creo que la exclusion social de estos jovenes solo es el caldo de cultivo para proyectos muy antiguos y profundos del mundo musulman… esto unido a internet y ala financiacion millonaria de la que disponen, ya tenemos todos los elementos necesarios y de gran peligrosidad…


  8. Prevenir la radicalización de los jóvenes es un trabajo para las Naciones Unidas y todos esos organismos internacionales. Déjense de tonterías y empiecen a preocuparse de temas como este.


  9. Ya había oído hablar de este libro. buena pinta.


  10. Este tipo de análisis son los que se necesitan en favor de una ciudadanía formada y verdaderamente crítica. Leo demasiadas opiniones sin fundamento y prejuiciosas a más no poder


  11. Fenómenos como este nunca nacen de la nada. La exclusión social, el racismo, la frustración… son el caldo de cultivo para la radicalización. Debemos poner todos de nuestra parte para enfrentar este problema tan grave. Buen artículo


  12. Qué miedo…


  13. Es la sociedad occidental la que ha dejado que pase esto, no hemos sabido pararlo a tiempo.


  14. Si todos buscáramos la raíz del problema, como hace este análisis, qué gustoso sería debatir. Estoy cansada de hablar sobre este tema con gente que basa sus “argumentos” en los estereotipos que establecen los medios de comunicación de masas y la tv


Deja un comentario