Salud

La menopausia y el tabú de ser viejas

Hablar sobre la menstruación es complicado, pero aún más lo es hacerlo sobre la menopausia, siempre oculta del ojo público. ¿Por qué se vive como un momento terminal o vergonzoso para la mayoría de las mujeres?

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03
Ene
2023
menopausia

El fin de la menstruación llega entre los 45 y los 55 años. A los 51, según la media española. Al menos, esos son los datos recogidos por la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Es el momento de la vida en el que la mujer –es decir, cuando tiene la última regla– inicia una nueva etapa vital conocida como «climaterio» (y que representa la transición entre la fertilidad y la vejez). Un 90% de las mujeres pasan por este momento, y aunque no se trata de una enfermedad, sí que conlleva síntomas molestos que alteran la dinámica social y laboral de muchas personas, con sofocos, insomnio o dolencias en algunas partes del cuerpo. 

Y es una etapa dominada también por la oscuridad: según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de las mujeres no dispone de la información suficiente para transitar esta nueva etapa de forma saludable y positiva. De hecho, socialmente, la menopausia y el climaterio son aún una suerte de tabú: no se habla de ello en público, con nuestras personas queridas más cercanas (como pareja, amigos o familiares) y, en ocasiones, ni siquiera con los profesionales de la salud.

Un 90% de las mujeres pasan por el climaterio, y aunque no se trata de una enfermedad, sí conlleva síntomas molestos

La vergüenza y el miedo a ser juzgadas es uno de los grandes frenos, pero la consecuente invisibilización y la ausencia de debate público al respecto no solamente genera problemas graves en la salud mental de muchas mujeres, sino que también acarrea importantes riesgos en su salud física: si no somos capaces de identificar algunos síntomas, no podremos localizar las alteraciones en el cuerpo, que pueden conllevar riesgos como ataques de corazón o problemas de larga duración en los huesos, los sistemas hormonales y digestivos. 

La menopausia y el climaterio han recibido connotaciones negativas en muchas sociedades, pero el valor de una mujer en la sociedad no debe ir ligado a su fertilidad o a su juventud. Y es que hay un elemento transversal en el trato social que reciben fenómenos como la menopausia: el machismo. Tal como señala la experta Carme Valls, endocrinóloga y autora de Mujeres invisibles para la medicina (Capitán Swing), «la menopausia es un tabú para la investigación […] y forma parte del desconocimiento habitual de la salud de la mujer». La violencia obstétrica relacionada con el climaterio es uno de los puntos más señalados de las agendas feministas y otros movimientos sociales, con cuyas reclamaciones buscan visibilizar la injusticia que supone obtener un trato insuficiente durante esta fase. La reivindicación también se ha realizado a través del arte, como ilustra el caso de Gioconda Belli, que ha explicado sus vivencias en relación al climaterio a través de poemas. 

Normalizar el proceso del climaterio es básico para romper con su estigma. A nivel de salud física, los expertos recomiendan el deporte, la dieta equilibrada y las revisiones frecuentes con especialistas. El reto más importante, sin embargo, es conseguir que la menopausia y su posterior climaterio dejen de ser una etapa silenciosa y angustiosa; es decir, conseguir que se convierta en un momento vital más que se explique, se comparta y se acompañe en todos los espacios de la mujer, desde casa hasta el trabajo. Lejos de suponer un momento final en la juventud de la mujer, este proceso debe ser comprendido como un nuevo comienzo hacia una vida más plena, consciente y satisfactoria.

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