Sudán del Sur: mujeres unidas contra el hambre y la pandemia

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Sudán del Sur, un país con altas tasas de desnutrición infantil, se enfrenta a un alarmante nivel de inseguridad alimentaria agravado por la pandemia. A la crisis sanitaria se le suman los desplazamientos, las enfermedades y los conflictos sociales, que han llevado a la disminución de la producción de cultivos, a la pérdida de las prácticas de nutrición y cuidado materno-infantil, y al hambre. Para mediados de 2021, aproximadamente 7,24 millones de personas –el 60% de la población del país–, se enfrentarán a una inseguridad alimentaria aguda y necesitarán asistencia urgente.

El proyecto de Nutrición Urbana en Juba de World Vision, apoyado por Unicef y otros socios, gestiona 13 centros en la capital de Sudán del Sur. En 2020, este programa ayudó a 108.439 niños y niñas de entre 6 y 59 meses con la puesta en marcha de exámenes de detección de desnutrición aguda. Uno de esos centros gestionados es el de Atención Primaria de Salud de Gurei, que recibe cada día a más de 100 personas. Al frente de la gestión y la atención se encuentra la enfermera Angela Acayo, que comenzó a trabajar a los 22 años como partera, obtuvo su título de enfermería en Uganda y regresó a Sudán del Sur para cubrir la necesidad de personal sanitario en su país.

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