Diversidad

La inclusión como medida para potenciar el desarrollo

La inclusión social de personas con diversidad intelectual debe ser responsabilidad de todos como ciudadanos, independientemente de las áreas en las que nos movamos.

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Según los últimos datos ofrecidos por el INE –que corresponden al año 2008–, en España hay más de 3,3 millones de hogares en los que reside alguna persona con discapacidad, es decir, el 20% del total de familias. De ellos, se calcula que más de 250.000 individuos tienen alguna discapacidad intelectual, lo que supone el 9% del total de personas con discapacidad y, aproximadamente el 1% de la población nacional. Es por este motivo por el que la inclusión social de personas con diversidad intelectual debe ser responsabilidad de todos como ciudadanos, independientemente de las áreas en las que nos movamos. En este contexto, las empresas deben ser también garantes de esta actividad social, por lo que es cada vez más importante y más habitual, que las compañías pongan en marcha planes que contribuyan a esta responsabilidad.

Desde Vía Célere, por ejemplo, nos marcamos hace años esta práctica como un objetivo a conseguir cada año, en el que no solo se realizan actividades corporativas, sino que hemos logrado involucrar también a nuestros empleados. Así, hemos ido poniendo en práctica diversas iniciativas con el fin de ayudar al 34,5% de personas con discapacidad que son actualmente activas en la sociedad, según datos del INE publicados en diciembre de 2019.

Por un lado, apoyando proyectos sociales como nuestra colaboración con Down Madrid y la Escuela de FP Javeriana de Madrid para que estudiantes con discapacidad intelectual accedan a estudios de Formación Profesional con los apoyos necesarios para obtener su titulación y potenciar su posterior inserción laboral. En los tres años que lleva en marcha este proyecto de educación inclusiva, tres estudiantes con síndrome de Down se han graduado en el Grado Medio de Gestión Administrativa y, cinco más están actualmente cursando este ciclo formativo.

Integrar la discapacidad es algo que también hemos hecho posible desde nuestro ámbito de actuación. Junto a Afanias, la arquitecta Berta Brusilovsky y el CSU La Salle, hemos puesto en marcha Espacio Fácil, un proyecto pionero que nace con el objetivo de promover la accesibilidad cognitiva en el campo de la edificación y que consolida un modelo de diseño y una metodología participativa que, entre otras cosas, tiene como resultado que personas con discapacidad intelectual evalúen entornos y edificios junto a técnicos de edificación, convirtiéndose así en agentes de cambio para una sociedad más accesible, generando oportunidades de trabajo para ellos y revirtiendo el ciclo asistencial donde tradicionalmente este colectivo es mero sujeto pasivo.

Este proyecto está planteado en una doble vertiente. Por un lado, tiene un foco puramente investigador, que busca el desarrollo de una disciplina aun poco explotada y con la que cual se espera garantizar una mejor adaptación de estos colectivos a espacios comunes, como pueden ser los que se encuentran en los residenciales y que requieren de unas indicaciones y tratamientos especiales. Y, en segundo lugar, pretende, a su vez, ayudar a estas personas a mostrarse activos y realmente partícipes en la sociedad, puesto que en los grupos de trabajo que participan en estos análisis participan personas con discapacidad intelectual.

«Las personas con discapacidad intelectual forman parte de la sociedad y sus expectativas deben ser tenidas en cuenta como las de cualquier otro colectivo»

En el contexto actual en el que la población mundial se está concentrando cada vez en mayor número y más rápido en núcleos urbanos, es imprescindible que las viviendas y las zonas comunes a las que tengan acceso las personas con discapacidad intelectual, sean plenamente accesibles física y cognitivamente para garantizar su comprensión, a la vez que su seguridad, facilitando su independencia y movimientos con la máxima libertad.

Las personas con discapacidad intelectual forman parte de la sociedad y sus expectativas y demandas deben ser tenidas en cuenta como las de cualquier otro colectivo. Y no solo ellos, sino sus familias y todo el contexto con el que interactúan y en el que desarrollan su actividad cotidiana. Así, en Vía Célere apostamos por una acción social responsable donde podamos brindar a los colectivos con los que colaboramos las herramientas necesarias para garantizar su integración social a largo plazo, y donde nuestras promociones inmobiliarias dispongan de señalización específica que garantice la accesibilidad cognitiva, y beneficien a un colectivo que tradicionalmente se ha visto mucho más limitado a la hora de elegir vivienda.

Este planteamiento no es más que la continuidad de uno de los ODS de la Agenda 2030 marcados por Naciones Unidas bajo la premisa de no dejar a nadie atrás. A través de este proyecto se pretende adquirir un compromiso con el que promover la inclusión social de los colectivos más vulnerables.


(*) Aurora Mata es directora de Legal Corporativo y Cumplimiento de Vía Célere.

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