Economía mundial y calentamiento global: el momento del cambio

«La transformación digital de las cadenas de suministro va a ser un requisito ineludible»

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Las cadenas de suministro de cada país muestran diferentes niveles de implicación y preparación ante los retos del cambio climático. Estados Unidos, Brasil, China e Italia aún tienen mucho trabajo por hacer.

El último informe realizado por Accenture para el CDP, bajo el título Sostenibilidad en cadenas de suministro: una comparativa por países – Informe 2014-15 de CDP, pone de relieve la desigual preparación de los países frente a los riesgos relacionados con el clima en sus cadenas de suministro.

Por un lado encontramos a Japón, con unos proveedores fuertemente preparados para responder a unos elevados riesgos geoclimáticos, y a los principales países de Europa Occidental (a excepción de Italia) que, con un menor nivel de riesgo climático, también han hecho sus deberes en éste ámbito.

En el lado opuesto encontramos países considerados por el estudio como vulnerables al riesgo de clima, como EE.UU, China e Italia, cuyas cadenas de suministro presentan una reducida declaración de emisiones, escasas iniciativas lanzadas, pobre definición de procedimientos para la gestión de riesgos, ausencia de fijación de objetivos, un mínimo uso de energías límpias y una ligera evaluación de los riesgos asociados al agua. Algo mejor aparecen posicionados Canadá e India y, muy por debajo, Brasil, donde no existe todavía una concienciación en los proveedores en la gestión de los riesgos asociados al clima y a la gestión del agua, lo que se ha evidenciado en su dificultad para responder a las sequías sufridas por el país el pasado año. Dentro de este grupo el estudio también resalta la buena predisposición de los proveedores de China e India a colaborar con los diferentes socios de la cadena de suministro en la gestión y reducción del riesgo climático en la misma.

No deja de ser sorprendente que, a pesar del incremento de la amenaza derivada del cambio climático, los principales indicadores analizados en el estudio se han mantenido estables o han aumentado débilmente. En un contexto de elevada incertidumbre regulatoria, fuerte volatilidad de los precios de la energía y unos evidentes retos derivados del incierto momento de la economía global, se hace hoy todavía más necesario para las empresas definir sus estrategias para adecuar, junto con sus proveedores, sus cadenas de suministro a los retos que nos presenta el cambio climático. En nuestra opinión, la transformación digital de las cadenas de suministro va a ser un requisito ineludible en este nuevo salto requerido a los modelos de suministro actuales.

La transformación digital de las cadenas de suministro genera cuatro ventajas que debemos tener en cuenta: conectividad, que fomenta la transparencia, trazabilidad y la colaboración a través del intercambio de información en tiempo real a lo largo de la cadena de suministro; inteligencia, que facilita la identificación y gestión de los riesgos a través del análisis de los datos, lo que se conoce como Analytics; escala, difícilmente alcanzable sin las eficiencias en coste derivadas de la incorporación de la tecnología digital; y velocidad, tanto en la implantación del cambio como en la gestión de los nuevos modelos a través del acesso plug and play que la tecnología digital permite tanto a las infraestructuras como al talento.


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