Las reacciones a ‘Torrente, presidente’: ¿vivimos una crisis de la ironía?

La sexta entrega ha generado una controversia que en las otras cinco era anecdótica: el retrato crítico de una sociedad chusca a través de un personaje despreciable y ambiguo, que había funcionado de manera extraordinaria en las películas anteriores, ahora suscita una necesidad imperiosa de situarlo políticamente.