No nos faltó la energía

Ethic para Endesa

Profesores que siguen conectados a sus alumnos. Personas usando sus máquinas de coser para hacer mascarillas. Miles de médicos y sanitarios cuidando de sus pacientes día y noche. Durante los momentos más complicados del confinamiento, miles de personas se han volcado a ayudar a los demás, acercándose así los unos a los otros en un tiempo en el que la distancia es la mejor manera de protegernos y proteger.

En el difícil escenario que suponía la pandemia, Endesa también se volcó para ayudar a los demás y siguió trabajando para garantizar que la energía llegase a todos. En esta línea, la compañía puso en marcha diversos planes de acción para hacer frente a la crisis económica y así contribuir el crecimiento económico del país.

El pasado 29 de marzo, Endesa creó un fondo de 25 millones de euros para dotar de material y servicios, equipos e infraestructuras a aquellos que más lo necesitaban. En total, se donaron 2 millones de mascarillas y EPIS, y respiradores, tests, fármacos y se ofreció apoyo a equipos de servicio público. Además, se invirtieron esfuerzos en garantizar el suministro gratuito para los hospitales de campaña y los hoteles medicalizados.

A lo largo del mes de abril, en pleno estado de alarma, la compañía realizó múltiples donaciones económicas a instituciones y organismos para garantizar que siguiesen realizando sus actividades tan esenciales para la sociedad. Concretamente, se destinaron 500.000 euros a Cruz Roja Responde para que se ayudase a 25.000 familias en situación de vulnerabilidad. A nivel autonómico, se ayudó también a las administraciones de Madrid y Cataluña con 2,5 millones para que pudiesen cubrir aquellas partidas más urgentes. El CSIC también recibió 20.000 euros como contribución a la búsqueda de fármacos y una vacuna con la que acabar con el virus.

La compañía creó un fondo de 25 millones de euros para ayudas

A través de la Fundación Endesa también se realizaron donaciones a organizaciones como Cáritas, Fundación SAFA y Fundación Integra. Además, se donaron más de 22.000 viseras protectoras producidas con impresoras 3D, un plan fruto de la colaboración entre RetoTech y BQ.

Además de se reforzó el compromiso de proteger a hogares y empresas con nuevas medidas. En primer lugar, se paralizaron los cortes de suministro y bajas por impago de clientes y se amplió el bono social para personas que queden en situación de vulnerabilidad durante la pandemia. Posteriormente, a nivel de servicios se atendieron averías urgentes, se activaron planes de emergencia para atender las reparaciones de energía, gas y electricidad, y se reforzó la asistencia online a través de la actualización constante de la web.

Autónomos y empresas son también unos de los grandes afectados por la paralización económica derivada del estado de alarma. Por eso, se les facilitó la solicitud de la reducción de potencia, el aplazamiento del pago de facturas para autónomos y PYMES, e incluso la suspensión de suministro. Con gran parte de la población trabajando desde casa, también se hizo necesario mostrar apoyo a esos ciudadanos. En este sentido, a los empleados de Endesa se les garantizaron las condiciones para que pudiesen adaptarse a las nuevas condiciones de trabajo en remoto.