Biodiversidad

Una década para conservar la naturaleza

Un futuro en el que los humanos vivan en armonía con la naturaleza. Ese es el objetivo que se propuso, hace más de medio siglo, WWF España. La nueva década estará marcada por la crisis de biodiversidad causada por la emergencia climática y, por eso, la organización ecologista resume en seis imágenes su trabajo de recuperación de especies y sus éxitos más destacados en 2019.

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10
Mar
2020
naturaleza

Los paisajes de la península evocan la mirada cautivadora y enigmática de su animal más característico y maltratado, ese lobo ibérico que, en palabras de Félix Rodríguez de la Fuente, aúlla para expresar «la profundísima tristeza del corazón de una especie que dominó en medio mundo y que está al borde de la extinción». Pero también recuerdan la ternura de los cachorros de lince ibérico que, gracias a la perseverancia de los que aman la naturaleza, han logrado alejarse –con paso lento pero firme– de un destino trágico que parecía inevitable. O el vuelo majestuoso del águila pescadora, que observaba su desaparición desde las alturas. O las marismas que conforman el parque natural protegido de Doñana y que hemos estado a punto de perder, al igual que podría suceder con las dehesas del Mediterráneo. Como tributo a la incalculable riqueza natural que se esconde por los rincones de nuestro país, la oenegé WWF empieza el 2020 con una selección de seis fotografías que dejan sobre la mesa un acuerdo ineludible entre personas y naturaleza, y que debería firmarse sin demora en esta década recién estrenada.

El lobo, icono de la vida salvaje y la conservación

naturaleza

Fotografía: Jorge Sierra

Aunque los cuentos hablan de él como un ser maligno, y las historias de campesinos lo relegan a un asesino de colmillos afilados que acaba con los rebaños, WWF nos recuerda que, hace apenas treinta años, estuvimos a punto de perder al lobo ibérico, una especie emblemática de quien Rodríguez de la Fuente –vicepresidente de la oenegé en aquella época–, decía que no era, ni por asomo, el malo de la película. «El lobo es la antítesis de la crueldad o la maldad gratuita. Representa la más alta expresión entre los seres vivos del cooperativismo comunitario, la fidelidad monolítica, la ternura, la protección a los cachorros y la defensa de los débiles», decía. Perseguido durante décadas por el desconocimiento de su imprescindible papel en la regulación de los ecosistemas, los conservacionistas, la directiva europea Habitats y, ahora, el proyecto Life Euro Large Carnivores liderado por WWF, han conseguido que su cuento tenga hoy un final algo más feliz de lo que se esperaba.

Sembrando dehesas

dehesas

Fotografía: Ofelia de Pablo y Javier Zurita

Más que un ecosistema único en el Mediterráneo, una dehesa es un buen ejemplo del equilibrio entre naturaleza y desarrollo humano. En ella, la producción de alimentos y la generación de empleo se unen para asentar el tejido social rural y ofrecer servicios ambientales. Sin embargo, la pérdida de rentabilidad, la falta de apoyo administrativo y las condiciones del mercado han hecho que las dehesas atraviesen una crisis que pone en jaque su futuro. Para recuperar su salud y vitalidad, WFF España, trashumancia y Naturaleza y ANP-WWF Portugal han impulsado Sembrando Dehesas, un proyecto a escala local que busca que productores, gestores del territorio y expertos creen un recetario de buenas prácticas para demostrar que otro modelo de gestión sostenible es posible.

Chinijo, uno de los últimos paraísos

Chinijo

Fotografía: Alexis Rivera

«La presión turística es sinónimo de desarrollo, pero también supone la mayor amenaza a la conservación de los valores naturales protegidos». La oenegé ecologista advierte así de los peligros a los que se enfrenta el archipiélago paradisíaco de Chinijo, situado en la isla de La Graciosa (Lanzarote, Canarias). Se trata de uno de los últimos refugios de las especies de rapaces amenazadas en las islas y es, además, una inmensa fuente de biodiversidad marina y terrestre, tanto a nivel biológico como geológico. La contaminación marina –WWF lleva dos décadas recogiendo alrededor de 30 toneladas de plásticos en sus orillas cada año–, la sobrepesca, la caza furtiva, el turismo incontrolado o la inexistencia de unas normas de conservación consensuadas hacen que el frágil equilibrio natural penda de un hilo y perturban la paz de especies como el guincho o el águila pescadora, a punto de ser declarada en peligro de extinción.

Doñana, 50 años de lucha por su supervivencia

Doñana

Fotografía: Diego López

El año pasado se cumplía medio siglo desde que las 35.000 hectáreas de marismas de esta joya de la naturaleza se convirtiesen en espacio protegido. La historia de Doñana –el mayor refugio migratorio de aves de toda Europa– forma parte de las raíces de WWF España: ambos navegan juntos desde entonces para acabar con las amenazas que ponen en peligro este ecosistema, entre las que se encuentran el robo de agua y de tierras, los pozos ilegales o los nuevos proyectos de carreteras. ¿Podría la decisión de Tribunal Supremo de bloquear definitivamente el dragado del Guadalquivir garantizar la supervivencia de este patrimonio de la humanidad?

Los guardianes del mar

Fotografía: Pam Ruiter

La despensa marina del Mediterráneo se agota. En él, la merluza o la caballa desaparecen a ritmos nunca vistos –se calcula que más del 80% de las pesquerías están sobreexplotadas– y confirman la insostenibilidad del modelo de pesca actual. Por eso, la organización ecologista apuesta por una gestión compartida que fomente espacios de trabajo en los que participen todos los implicados y que aúne el conocimiento tradicional de pescadores y mariscadores con los estudios biológicos. Todo ello con el fin de encontrar soluciones a los retos comunes que amenazan nuestras costas para asegurar el futuro del sector y de la biodiversidad marina.

El lince, la joya ibérica

naturaleza

Fotografía: Sergio Marijuan

Queen y Quijote juegan despreocupados. Con apenas once meses de vida, no son conscientes del papel clave que representan para la supervivencia de su especie. Su madre, Odrina, fue la primera lince nacida en libertad en Sierra Morena, y sus dos pequeños cachorros dan testimonio del éxito del proyecto LIFE Iberlince –en el que participa WWF–, que pone de manifiesto que la conservación y recuperación del lince ibérico es factible. Aunque su supervivencia no está aun asegurada, si se aleja lentamente del horizonte de la extinción: si hace 18 años solo quedaban 92 ejemplares de lince en la naturaleza, hoy ya son 700 los que campan libres por la península.

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