Medio Ambiente

Finanzas contra el cambio climático

La actividad de financiación e inversión de Triodos Bank en 2018 ha evitado la emisión de alrededor de 1.000 kilotoneladas de CO2.

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12
Abr
2019
Triodos Bank

La elección de banco u otro también es un acto de consumo responsable. Las finanzas pueden contribuir a sufragar iniciativas contra el cambio climático, por el comercio justo o para generar oportunidades de educación y cultura. Bajo este contexto, Triodos Bank ha publicado recientemente la versión online de su Informe Anual 2018, de acuerdo con su política de transparencia. Un documento que destaca por seguir la metodología de la plataforma PCAF (Platform for Carbon Accounting Financials) para contabilizar las emisiones de carbono de su actividad.

La PCAF es una iniciativa creada a partir de una colaboración entre instituciones financieras que tiene como finalidad medir y publicar sus emisiones de carbono y facilitar así su reducción. Con esta medida de carácter voluntario, el banco da un primer paso para asegurar que su actividad se ajusta al Acuerdo sobre el Clima de París, que tiene como objetivo mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C sobre los niveles preindustriales.

«Desde nuestro origen, la cartera de préstamos de Triodos Bank está orientada en su totalidad a empresas y organizaciones que mejoran la calidad de vida de las personas y el entorno. Ahora, con la medición que hemos realizado, tenemos más información para la toma de decisiones, podemos establecer objetivos de reducción de emisiones de CO2 y monitorizarlos. Es un paso fundamental e invitamos a otras entidades a darlo para que el sector financiero se oriente firmemente hacia la sostenibilidad y sea motor del cambio», ha indicado Mikel García-Prieto, director general de Triodos Bank en España. La metodología PCAF consiste en calcular las emisiones en función de la proporción de financiación en un proyecto o en el balance de situación de los clientes. De este modo, las emisiones se clasifican en emisiones generadas, emisiones evitadas -que son aquellas que se impiden gracias a las energías renovables, pero no eliminan el carbono existente en la atmósfera- y emisiones secuestradas, que son aquellas absorbidas por sumideros de carbono, como los árboles, las plantas o el suelo, y suponen la eliminación real de carbono de la atmósfera.

El informe anual de Triodos Bank sigue la metodología de la plataforma PCAF para contabilizar las emisiones de carbono de su actividad

Impacto social positivo

La actividad de financiación y de inversión de Triodos Bank en 2018 ha supuesto alrededor de 176 kilotoneladas de CO2 equivalentes de emisiones generadas, en torno a 50 kilotoneladas secuestradas y cerca de 1.000 kilotoneladas evitadas. Estos resultados se han conseguido gracias a la inversión en proyectos de energías renovables y de ahorro de energía, que evitaron 985 kilotoneladas de CO2 eq., lo cual equivale a evitar las emisiones que provoca recorrer en coche más de 5.400 millones de kilómetros. Además de invertir en energías renovables, Triodos Bank ha financiado en 2018 proyectos de silvicultura y conservación de la naturaleza gracias a los cuales se han absorbido unas 24 kilotoneladas de CO2 eq., lo que equivale al menos a 367.000 árboles maduros.

Más allá del clima, en 2018, Triodos Bank invirtió en: 717.000 m2 de inmuebles sostenibles (2017: 540.000 m2), agricultura y alimentación ecológicas, que producen el equivalente a 32 millones de comidas (2017: 30 millones), 550 iniciativas educativas que beneficiaron a 680.000 personas (2017: 650.000) e instituciones culturales como cines, teatros y museos de toda Europa, que han hecho posible que 22,6 millones de visitantes disfrutaran de sus distintos actos culturales (2017: 17,6 millones).

Triodos Bank logró también un impacto positivo a través de su propia gestión empresarial. La plantilla aumentó en 50 personas a lo largo de 2018, lo que supone un crecimiento del 3,6%, hasta llegar a las 1.427 personas en plantilla. Asimismo, el equilibrio en la proporción entre hombres y mujeres en la entidad es una cuestión clave. En 2018 la plantilla ha estado compuesta por un 49,3% de mujeres y un 50,7% de hombres, manteniéndose la premisa de que ninguno de los géneros suponga más de un 70%. Por otro lado, la proporción de mujeres en puestos directivos se sitúa en el 39%. La retribución también cobra importancia para la entidad. En 2018 en las oficinas centrales la relación del salario más bajo y el más alto se mantuvo en una proporción de 9,9.

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