Transparencia

Transparencia: un primer paso

Carles Campuzano, diputado de CiU en el Congreso, defiende en este artículo la necesidad de definir mejor e ir más allá en la Ley de Transparencia.

¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?

Si quieres apoyar el periodismo de calidad y comprometido puedes hacerte socio de Ethic y recibir en tu casa los 4 números en papel que editamos al año a partir de una cuota mínima de 30 euros, (IVA y gastos de envío a ESPAÑA incluidos).

COLABORA
07
May
2012
Por Carles Campuzano, diputado de CiU en el Congreso

Carles Campuzano, diputado de CiU en el Congreso, defiende en este artículo la necesidad  de definir mejor e ir más allá en la Ley de Transparencia impulsada por el Gobierno. En su opinión, se trata de una herramienta imprescindible para fortalecer la democracia española.

Es buena noticia que, por fin, un Gobierno español haya aprobado una Ley de Transparencia. Pero no deja de ser una nueva expresión de la democracia manifiestamente mejorable que disfrutamos que España sea de los últimos estados de la Unión Europea en legislar en este ámbito. Llegamos pues tarde, y después de que los sucesivos gobiernos socialistas hubiesen guardado en el cajón distintos proyectos de ley que nunca llegaron a materializarse, y todo ello a pesar de las reiteradas peticiones del Congreso de los Diputados y del Senado, y de la asunción de la necesidad de esa legislación por parte del propio Gobierno.

Pero no miremos al pasado y dejemos de lamentar aquello que pudo haber sucedido. Tenemos un proyecto de ley, felicitemos al nuevo Gobierno por la iniciativa y  aprovechemos la oportunidad de mejorarlo durante su trámite parlamentario.

Desde este punto de vista, son numerosos los expertos que han apuntado algunas de las debilidades del proyecto de ley gubernamental. Cuestiones básicas para garantizar una efectiva transparencia como los informes finales derivados de las actuaciones de auditoría o fiscalización realizadas por los órganos internos de control o las actas de las comisiones de contratación, no forman de la obligación de información activa de la información. Ni tampoco existe un régimen sancionador ante el incumplimiento de las obligaciones de información activa. O en materia de acceso a la información pública por parte de los ciudadanos se plantean excepciones tan abiertas e indeterminadas que tienen el riesgo de convertir ese nuevo derecho en una simple expectativa, sometida a la arbitrariedad de la administración. O incluso el fundamento constitucional de la norma no garantiza una efectiva tutela judicial de ese derecho de acceso, ni los nuevos organismos encargados de asegurar la aplicación de la norma no tienen de entrada las garantías de independencia del poder político mínimamente exigibles.

Existen también problemas desde el punto de vista del diseño competencial que dibuja la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Cataluña. Especialmente, en un momento en el que el Parlament está trabajando, en una ponencia conjunto de todos los grupos parlamentarios, en una ley de transparencia para el sector publico catalán. Habrá que hilar fino para garantizar el derecho de acceso y la obligación de información, pero al mismo tiempo respetar el marco competencial que ordena la Constitución y los Estatutos.

Y finalmente, se plantean dudas razonables sobre la implementación de la futura normativa en tiempos de austeridad, ajustes presupuestarios y reducción de las inversiones. Una efectiva política de transparencia exige nuevos procesos internos, mejor inversión en los sistemas de información y buena formación de los trabajadores del sector público. No es fácil hacerlo cuando la lógica presupuestaria en la que estamos inmersos responde solo a la reducción del déficit a corto plazo, renunciando a políticas más complejas, pero mejores a medio y largo plazo. Pero a pesar de ello, la convicción de que la transparencia de la administración es un factor clave para la mejora de la competividad de la economía en su conjunto, pero muy especialmente del sector público, debería de llevar al Gobierno a asumir el compromiso presupuestario suficiente para implementar la nueva legislación.

La transparencia es un requisito imprescindible en una sociedad moderna y abierta para recuperar el crédito de la política y de lo público, en general, si se asume que un ciudadano bien informado va a ser un elector más exigente. La transparencia tiene que ver pues en una democracia mejor, con un poder político más controlado por unos ciudadanos mejor informados, con un nivel de discrecionalidad político más modesto y una sociedad civil independiente y plural que articule y concrete la participación ciudadana.

Pero la transparencia debe ser también un instrumento para prevenir la corrupción, que constituye tanto una verdadera lacra de nuestra sociedad como una invitación a la desafección política y que al mismo tiempo supone un lastre para la mejora de la competividad y la productividad de la economía. Existe un enorme recorrido a realizar en este ámbito si queremos acercarnos  a las mejores democracias de nuestro entorno más inmediato, que continúan siendo las democracias escandinavas o algunas más lejanas como Nueva Zelanda. Y es que la gran asignatura pendiente de la democracia española es la de avanzar hacia un mejor gobierno de la cosa pública. La transparencia solo es un primer paso en la dirección correcta, aun lejos de los mejores estándares europeos.


ARTÍCULOS RELACIONADOS

Ética y fiscalidad

Ramón Jáuregui

No se puede pregonar la responsabilidad social de una empresa si no se cumple fiscalmente.

Radiografía de los ODS en España

Alejandra Espino

Nuestro país terminó 2020 con una ligera mejora con respecto a 2019 en cuanto a cumplimiento de los ODS. ¿Cómo se logró?

COMENTARIOS

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Suscríbete a nuestro boletín semanal y recibe en tu email nuestras novedades, noticias y entrevistas

SUSCRIBIRME

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrar a los usuarios publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si se continúa navegando, consideramos que se acepta su uso. Es posible obtener más información aquí.