La sostenibilidad, un imperativo para la movilidad del futuro

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«La OMS estima que cada año mueren en el mundo 1,3 millones de personas debido a la polución urbana»

«El sector de la automoción tiene ante sí la oportunidad de transformarse gracias a la tecnología»

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La introducción a gran escala del motor de explosión a comienzos del siglo XX fue, en su momento, una solución a graves problemas urbanos que entonces se juzgaban irresolubles. Hasta ese momento, el transporte estaba dominado por la tracción animal, singularmente por el caballo, provocando graves problemas de salubridad. The Times llego a publicar un escenario apocalíptico según el cual, a mediados del siglo XX, la ciudad de Londres estaría sepultada bajo casi tres metros de estiércol de caballo.

El automóvil, que desde entonces ha contribuido de forma significativa al desarrollo de las sociedades, aportando movilidad y libertad a las personas, se enfrenta ahora a un conjunto de externalidades que no puede seguir obviando: la Organización Mundial de la Salud estima que cada año mueren en el mundo 1,3 millones de personas debido a la polución urbana. Una realidad en la que el automóvil tiene un papel protagonista. Congestión, ruido, contaminación del aire y emisiones de gases de efecto invernadero son algunas de las externalidades negativas que los automóviles provocan en las ciudades.

Las sociedades urbanas modernas comienzan a demandar un concepto de ciudad más sostenible y apuestan por una movilidad que se adapte a esta forma de entender la ciudad. Incluso grandes ciudades como Nueva York, París o Madrid empiezan a priorizar en sus trazados urbanos al peatón o la bicicleta. Para ello, diseñan aceras más amplias, peatonalizan vías o crean carriles bici, promocionan el transporte público y también penalizan el uso del vehículo particular, especialmente a los más contaminantes.

Estas decisiones apuntan a que la movilidad urbana del futuro será multi-modal, con mayor peso de los trayectos a pie, bicicleta o transporte público. Solo de esta forma se reducirá la congestión, el ruido y las ciudades serán espacios más respirables y amables.

Esto no significa que los automóviles vayan a desaparecer completamente de nuestras ciudades. El sector de la automoción tiene ante sí la oportunidad de transformarse gracias a la tecnología. Lo está haciendo al desarrollar nuevos motores híbridos o plenamente eléctricos que reducen o eliminan las emisiones por combustión. Esta transformación está siendo impulsada también por nuevos modelos de negocio que están surgiendo en las ciudades y que, siguiendo los principios de la economía circular, priman el acceso al vehículo, en vez de la propiedad, a través del carsharing.

La sostenibilidad es un imperativo para la movilidad del futuro. Esto supone seguir garantizando la accesibilidad del espacio y la movilidad individual, pero impone además la reducción, mitigación o, preferiblemente, eliminación de todos los impactos negativos asociados. La tecnología nos aporta las herramientas y soluciones para hacer posible que las generaciones futuras miren los problemas de la movilidad actual con la misma extrañeza con que nosotros miramos a los problemas de comienzos siglo XX y, de nuevo, los escenarios más catastróficos se incumplan.

* Paz Nachón es directora de Estrategia y Sostenibilidad de Accenture Strategy


COMENTARIOS

  1. Samir Awad Núñez


    • Esa historia se la cuento a mis alumnos para no demonizar a quienes tomaron parte por el coche sino a lo que después ha supuesto y a, quienes ya viendo las consecuencias, pasan de dar el siguiente paso. Gracias, doc!


    • De nada doc! ( A dónde vas tan pronto??)


  2. También decían en los 70′ que al paso que iba todo, para el 2000 se viajaría de Lisboa-madrid-barcelona, sin ver el campo.
    La proyección no prosperó porque las autovías frenaron el crecimiento longitudinal de las poblaciones a pie de carretera…
    Y es que las cosas van por su lado y las ideas ya que renovarlas.