Lo que la industria cárnica esconde

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En los mataderos, cerdos, reses, caballos y pollos vivos son acuchillados, electrocutados o apaleados

La industria cárnica es una de las principales causantes del calentamiento global

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La imagen del tubo de escape de un camión con motor diésel que expele humo negro es mucho menos estética que un buen solomillo en un restaurante con estrella Michelin, o una hamburguesa doble de carne abundante en un día de resaca. Pero este suculento cortinón oculta una realidad dramática: la ganadería es responsable del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales, más que todo el sector del transporte junto.

La explotación desmedida de tierras y recursos que implica la producción masiva de pasto para uso industrial conforma ecuaciones muy descompensadas. Por ejemplo: una vaca requiere ocho kilos de comida para producir uno de carne. Todo ese sobrante se convierte en estiércol con mucho amoniaco, que emite gases de efecto invernadero.

El problema se acentúa año tras año. El nivel mundial de producción cárnica supera hoy las 300 millones de toneladas anuales, según datos de FAOSTAT, organismo de  Naciones Unidas. En 2009 se produjeron 272 millones; casi tres veces más que en 1970. «Si la tendencia continúa, en 2050 esta cifra aumentará a 455 millones de toneladas, y podrá al límite las capacidades del planeta», advierten desde la ONG ProVeg, y añaden: «Si se redujera a la mitad el consumo de carne, lácteos y huevos en Europa, disminuiría en hasta un 40% la emisión de gases de efecto invernadero y se utilizaría un 23% menos de tierras de cultivo per cápita».

En la industria cárnica se da una confluencia en la que no suelen entrar otros sectores contaminantes: el daño medioambiental no solo afecta al clima o a la flora, sino que también se ceba con especial sevicia en la fauna. En la entrega de ayer, titulada Stranger Pigs, el programa de La Sexta Salvados se infiltraba en una granja de cerdos de Murcia. El periodista Jordi Évole asistió a escenas impactantes de animales hambrientos, con infecciones, hernias, amputaciones y hasta comiéndose entre ellos. El programa también se intentó poner en contacto con portavoces de El Pozo (el lugar filmado surte a esta empresa) y el Consejero Delegado de Agricultura de Murcia, pero ambos declinaron la participación. La compañía ha lanzado un comunicado alegando que los animales que aparecen en el reportaje «jamás entrarían en la cadena de producción de El Pozo Alimentación» dado que «los controles estipulados por la legislación española y por la propia empresa hacen inviable esta posibilidad».

El reciente documental de título explícito Matadero muestra las aberraciones cometidas con los animales destinados al plato en México, uno de los principales países productores de carne de cerdo del mundo. Está realizado por la plataforma Tras Los Muros, un grupo de fotógrafos que entran en los centros de explotación y retratan aquello que la industria no quiere que se vea. «Al margen del credo, del modelo de organización política, o de la cultura, en todas sociedades los animales son oprimidos y sometidos a una violencia sin límites. Disparados, acuchillados, electrocutados, diseccionados vivos, confinados y utilizados para todo tipo de fines (no solo alimenticios) son víctimas de innumerables injusticias», cuenta un portavoz.

Las imágenes del documental sobrecogen: animales drogados, apaleados, hacinados y amontonados como sacos en celdas mínimas, aún vivos. Para la grabación, durante varios meses comprendidos entre 2015 y 2017, el colectivo accedió a 58 mataderos ubicados en diez estados de México. «Allí hemos documentado la matanza de vacas, cabras, pollos, cerdos y caballos y el transporte de animales desde la granja al matadero», cuentan, y justifican su trabajo: «Tiene como objetivo hacer visible la explotación y violencia sistemática que padecen los animales en mataderos, la cual es mantenida oculta de forma deliberada por la industria cárnica. Con esta investigación se aporta información relevante al actual debate social y político promovido por el movimiento de derechos animales que exige la abolición de toda explotación».

A este respecto, explican que «la industria cárnica es consciente del impacto social generado por imágenes obtenidas en sus instalaciones, y por eso es tan hermética. Acceder a una granja o a un matadero con una cámara visible no es fácil y muchos activistas tienen que recurrir a las grabaciones ocultas, llevando ellos mismos cámaras o instalándolas en lugares donde no puedan ser vistas». Y recuerdan que «en Estados Unidos, décadas de investigaciones y campañas contra la industria han derivado en la elaboración de leyes que prohíben filmar dentro de estas explotaciones ganaderas».

El documental se centra en México por un motivo: «Se encuentra entre los diez países con mayor producción de carne de vaca, pollo o cerdo a nivel mundial», explican sus responsables, y recuerdan que «en el año 2015 no se había realizado todavía en este país ninguna investigación encubierta y de gran envergadura en mataderos». Esto les hizo plantearse que el acceso sería, por tanto, menos complicado que en Estados Unidos y Europa. Pero aclaran: «Es muy importante subrayar que, aunque todo el material expuesto se haya recabado en México, el objetivo de esta investigación no es simplemente mostrar lo que sucede en este país en concreto. Puede que haya ciertas diferencias en las técnicas empleadas, en las instalaciones, en el cumplimientos de leyes y normativas respecto a otros países —mas laxas en unos, más estrictas en otros—, pero la finalidad de los mataderos es la misma en todos los lugares: matar animales a la mayor velocidad posible».

Desde el colectivo, insisten en que «la crueldad y la violencia que allí se ejerce así como el terror que padecen los animales, son comunes a todos los sitios, forman parte intrínseca del sistema de explotación animal y, tal como evidencian los estudios citados a lo largo de toda esta investigación, sucede en todo el mundo. Al margen del tamaño del matadero, de las técnicas de matanza o del marco legal del país en el que nos encontremos, en estos lugares se ejerce una de las mayores y más sistematizadas formas de violencia contra los animales».

Todo esto no es una cuestión ética, sino de justicia: comer carne no es de por sí reprochable, pero sí hacerle el juego a una industria que en muchos casos no respeta los derechos básicos de los animales (contemplados en muchos códigos penales) y que, hoy por hoy, es una de las más nocivas para el medio ambiente. A este respecto, reclaman desde la organización por la conciencia alimentaria ProVeg: «A pesar de su influencia directa sobre el cambio climático, la actividad ganadera sigue sin aparecer en los planes nacionales de protección del clima. La COP 23 (Conferencia Mundial sobre Cambio Climático) debería haber incluido en su agenda el impacto de la producción ganadera». El colectivo Tras los Muros añade, en consonancia, respecto al maltrato animal: «La historia nos enseña que para combatir y poner fin a una injusticia es necesario primero hacerla visible y poder reconocerla».


COMENTARIOS

  1. Los veterinarios no quieren que esto salga porque son cómplices de los ganaderos. Ricos a los ganaderos pobres los arruinan.


  2. Entró en un lazareto .
    El lazareto de los horrores.
    Cierto que existe y se debe realizar mejoras en la aplicación de bienestar animal. Pero parecía que toda la industria cárnica española es así. Hace un enorme daño al sector este mal documental.


    • Hace el daño que se merece. Aunque debo decirte que no creo que haga demasiado daño. Somos tan hijos de puta que preferimos seguir comiendo carne y no pensar o mirar para otro lado e ignorar de donde viene.


    • Yo seguiré comiendo como toda la vida, y no esascguarrerias que llegan de todas partes del mundo, contaminando, haciendo ricas multinacionales guiris, explotando niños y medio ambiente y que comen los vegetarianos y veganos. Y apoyando a nos ganaderos y la industria cárnica nacional.
      Ni como mierdas de soja, quinua, tifus, sales del himalaya ni demás productos que empobrecen a la cultura local ( quinua en Bolivia, está generando desnutrición y hambruna…)
      Y continuare comiendo mis con lejos, gallinas y morcillitas.


    • Esta industria carnica nacional, debe ser ética y respetuosa con los animales. Desde la más grande hasta la más pequeña. Si este programa ha servido para poner en aviso, ya me doy por satisfecha.


  3. Para mí es muy duro ver estas cosas.Amo a los animales , sufro mucho cuando sufren y qué pienso de las personas que los abandonan o torturan? Horrible ¡¡¡¡.No hay derecho ¡¡¡


  4. Muy fuerte!!


  5. Y los pollos ? Las vacas ? Otro tanto . Horrible .


  6. Comemos, bebemos y respiramos cáncer y enfermedad…


  7. No es sólo UNA granja, ni sólo El Pozo, es el modus operandi habitual de la industria. Y la ganadería “ecológica”, no es tan diferente, todos acaban de la misma manera.


    • No es verdad lo que dices. Demuestralo.


    • La ganadería ecológica no funciona asi.


    • Marité Prieto ecológica o no, los mataderos son los mismos y las condiciones de transporte también. Si tú vives feliz creyendo lo contrario adelante, así es como funciona. Infórmate un poco antes de acusar a los demás de mentir.
      Las emisiones de CO2 y el desperdicio de agua y alimentos son exactamente iguales con la mal llamada ganadería ecológica, que de sostenible tiene muy poco.


  8. « No nos comas , gracias »


  9. Sin olvidar que ese mismo sufrimiento y amargura queda impregnado en cada célula de esos organismos obligados a crecer y engordar, y que con nuestra digestión pasa a nuestras propias células para hacerse bilis y hasta cáncer.
    Claro que para eso están los lobbys farmacéuticos
    Salvados también podria indagar en las acciones bursátiles del Banco del Vaticano: huele a cloroformo


  10. Saca tu facha interior y denuncia…como le gusta al personal sentirse perfecto.nadie ve la tele pero si saca al fascista interior,que divertido.espero que cuando denuncie algo que les gusta nobse emputen.


  11. Aberracion…..


  12. Es muy cómodo que te maten el pollo, si uno no sabe validar la muerte de un animal no debería comer su carne. Simplemente es un objeto.


    • Entendí mal o estás diciendo que un ser vivo es un objeto? Porque ya hasta las leyes dicen lo contrario.


    • Leandro Marinelli Me refiero a que muy poca gente mata personalmente un animal, de ahí que no validen su muerte, por ello cuando están muertos y enpaquetados en los estantes,..son objetos que se comen. Las leyes da igual lo que digan, están para usar nuestros amos en su beneficio. Si la gente tuviese que matar personalmente seguro que se matarian menos animales y se les cuidaría más. Son seres que sienten con conciencia, la que sea….


  13. Cada vez me da mas asco la humanidad.


  14. Conchi era un lazareto.. efectivamente…


  15. Menudo Lazareto de cerdos.!!!Realmente espeluznante…!!! Al final del programa dice q las demas granjas cumplian las normas..


  16. Gran trabajo


  17. Los responsables ministeriales de la industria alimentaria deben darse por enterados y de la contaminación también. Existe responsabilidad interna y externa ya que muchos productos de las industrias cárnicas son exportados a otros países.



  18. Monstruoso..


  19. Horten, pues espera a que hagan un programa sobre vegetales y frutas y volveras a flipar


  20. Luego hablan de enfermedades raras… y no raras.


  21. Qué horror! Yo ya llevo 5 años de vegetariana y hoy lo vuelvo a celebrar.


  22. en los mataderos se mata y punto. los animales en la cola del matadero sufren viendo como matan a los que estan delante. Es el horror yo lo he visto y el olor a sangre sudor orina heces es insoportable.


  23. En los mataderos europeos está salvajadas están prohibidas


  24. No me lo puedo creer que aún se sigue con estos horrores en España. Me imagino que en los mataderos “legales” ya utilicen métodos rápidos y optimizados… por la conta que les tienen//// > a todo eso, yo básicamente no como carne.


    • Mèxico


    • Ya me lo imaginaba que no sería España. Gracias Asunción.


  25. EL CERDO ES EL DE GARROTE.


  26. Pues esa imagen aunque no es la realidad de los mataderos en España es más magnánima que la realidad.
    Para que un animal se desangre bien le cuelgan hacia abajo y le pegan un corte en la garganta o yogular.
    Y si están muertos cuando empiezan a despellejar los ya es una muerte rápida.
    Pero vamos que la matanza (de cerdos, pollos etc) es lo que ha dado de comer a todas las anteriores generaciones.
    Se hacía por necesidad y sin tanto miramiento. Tal vez pq el verdugo era el que les criaba lo hacía lo mejor que podía para evitar un sufrimiento excesivo.

    Pero repito si el de la imagen como decís es un sádico es que no sabéis cómo os han alimentado a vosotros, vuestros padres, abuelos y todos los antepasados por los que hoy existís.

    Menos hipocresía y menos echar bilis contra otras personas detrás de una pantalla.


  27. la bestialidad humana


  28. Así es que a los cerdos se les sacrifica a martillazos ¿eh?. ¿De dónde han sacado ustedes semejante noticia?.


  29. No, a la carne del sufrimiento. Inmoral e insana. Embutidos sabor a purines, hamburguesas sabor jarabe.


  30. Terrible…..


  31. Que bestia!


  32. Qué barbaridad!


  33. Si quieres q esto cambie deja de comer carne.La ganaderia es una
    Industria y lo q importa es la ganancia y no el sufrimiento de los animales.


  34. El horror


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