Amazon suspende en energías renovables

Amazon

El sector del transporte supone más del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero

Durante el Black Friday, Amazon vendió en España 10 artículos por segundo

25 pedidos 'online' contaminan más que una jornada de compras en coche privado a un centro comercial

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Uno de los argumentos que siempre se han esgrimido en favor de la era digital (y, por ende, Internet) es que se consumen menos recursos y, por tanto, su implantación reducirá el estrés sobre el planeta. Sin embargo, algunas ONG empiezan a dar la voz de alarma sobre el ingente consumo de energía que suponen los servidores de las principales compañías, como Amazon, Google o Facebook, que cada año multiplican su capacidad de alojamiento y procesamiento de datos.

Así, con el boom de las bitcoins, algunos expertos auguran que desaparecerá el dinero metálico y en papel, pero al mismo tiempo, la exponencial creación de esta moneda requiere ordenadores cada vez más potentes, y a día de hoy, ya supone el consumo de electricidad anual equivalente al de varios países. Según desvela Greenpeace en un reciente estudio, la industria de las tecnologías de la información ya consume más del 10% del total de la electricidad mundial. Queda claro que los ceros y unos también pueden ser contaminantes.

La única manera de contrarrestar este gasto desbocado es acelerar la transición a las energías renovables, y dejar detrás cuanto antes el uso de los combustibles fósiles para la generación de electricidad. La ONG acaba de presentar, precisamente, un ranking de qué gigantes de la comunicación han empezado esa senda, y cuáles siguen rezongando ante un compromiso serio con la sostenibilidad. Mientras que Apple o Google obtienen una muy buena puntuación, Amazon es de las que sale peor paradas: solo el 17% de su energía procede de fuentes limpias, mientras que el carbón es la más recurrida (30%) seguida de la nuclear y el gas natural. Además, es la que peor nota saca en transparencia, esto es, la información que da a sus usuarios de la energía utilizada.

Lo alarmante de este hecho es que el estudio de Greenpeace se ciñe a «los centros de datos, redes de comunicación, dispositivos de los usuarios finales y la energía necesaria para fabricar los equipos necesarios para los tres anteriores». Y precisamente el negocio de Amazon se basa en el transporte de mercancía por todo el mundo. Todo hace pensar que, si se añadieran las emisiones que suponen los vehículos terrestres, aviones y barcos que llevan sus productos hasta la casa del comprador, su balance contaminante sería más alarmante.

Las cifras de Amazon son estratosféricas. En una encuesta reciente, es la plataforma online favorita de los usuarios para comprar, por delante de Ebay. Y según recogía recientemente la cadena de televisión La Sexta, durante el pasado Black Friday, Amazon vendió (y por tanto, envió), solo en España, 10 artículos por segundo. Multipliquen por el resto de países.

A eso hay que añadir la agresiva política de devoluciones (gratuitas) de la plataforma que, en Estados Unidos, ya no requiere de una fundamentación de insatisfacción por parte del comprador. Al igual que hacen aquí otros gigantes del comercio «analógicos» (el grueso de sus comprar aún es en tiendas físicas), como El Corte Inglés o Decathlon, basta con devolver el producto comprado en un plazo de tiempo, sin dar explicaciones. Desde la otra cara de la moneda, cabe hacer un llamamiento a la responsabilidad del consumidor sobre el impacto ambiental que conllevan las devoluciones abusivas.

El sector de transporte y logística supone más del 10% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en nuestro país. Sin embargo, tal y como refleja el último estudio del Instituto Nacional de Estadística, en los últimos años el porcentaje se ha reducido en un 1,5%. Esto deja patentes los esfuerzos del sector. Cabe preguntarse, sin embargo, si el descenso no podría haber sido mayor sin medidas que alientan la multiplicación de los trayectos de transporte, como las políticas de devolución de Amazon.

Según un estudio reciente de la publicación de logística Emerald Publishing, 25 pedidos individuales en Internet contaminan más que una jornada de compras en coche privado a un centro comercial. Ethic ha contactado con Amazon, desde donde nos remiten a sus comunicaciones públicas en su web sobre el esfuerzo que está realizando la empresa para ser sostenible. Anuncian que su objetivo a corto plazo es «innovar para reducir el gasto en materiales para proteger, empaquetar y enviar los productos; reducir los costes de operaciones usando más materiales reciclados; incrementar la densidad de los paquetes que mandamos, lo que nos permite ahorrar en costes de transporte, así como generar menos residuos; y reducir el número de artículos que se dañan durante el transporte y eliminar embalaje inútil».

En cuanto a sus fuentes energéticas, el vicepresidente de Infraestructura de Amazon declaró el año pasado, públicamente, su compromiso con las renovables: «Iniciativas con nuestros contratos con parques eólicos ayuda a aumentar la energía limpia utilizada para alimentar nuestra infraestructura en Estados Unidos, y es una de las muchas actividades de sostenibilidad y proyectos de energía renovable para la alimentación de nuestros centros de datos que tenemos actualmente en curso». No se refirió a su red de transporte, ni a los centros logísticos que la compañía tiene repartidos por todo el mundo.

«Amazon continúa defendiendo las energías renovables, pero está manteniendo a sus clientes en la oscuridad sobre sus decisiones energéticas», declara el responsable de Energía de Greenpeace España en la web de la ONG, y añade: «Esto es preocupante, especialmente cuando la empresa se está expandiendo en los mercados cuya electricidad es generada mayoritariamente con energía sucia ».

El primer paso que debería dar la compañía hacia una senda más sostenible está claro: más transparencia.


COMENTARIOS

  1. Si fomenta el consumo superfluo, no.


  2. No lo es. Hay que rechazar comprar por Amazon, aunque sea muy cómodo y den ofertas. Hay q apoyar a los pequeños comercios, que también venden por internet y te lo traen a casa.


  3. Meteoro Gatuno mira


  4. Seguro que no pero…..le importa a alguien???


  5. Se han vuelto ustedes locos. Pero comprendo que se suban por las paredes; es el libre comercio, esa bestia negra de ustedes, los socialistas.


    • ah, que el ecomerce barato del otro lado del mundo no tiene otra cara oscura e insostenible?


    • Adam Smith…. Amazon si derrocha CO2 cuyo valor no lo pagamos ahora, y lo vamos a pagar en el futuro en forma de desastre climatico….es eso mercado libre? Competencia total? Pork me parece robar. Y el k no roba y paga el CO2 y monta un negocio pagando un plus por el medio ambiente siendo mas incomodo para el cliente, no tiene libre acceso al mercado ni competencia total como decia Adam Smith, si sabes quien era.


    • Carlos Adventicio ¿Cual?


    • “…ingente consumo de energía que suponen los servidores…”¿Pero ustedes no tienen sentido del ridículo? ¿Así es que tampoco los ordenadores?. ¡Ustedes son luditas! Señor.


    • Amazon no es para nada “verde” y te puedo decir que los servidores no son nada ecologicos en cuanto a consumo ( pero eso es la punta del iceberg ). Vosotros seguir alimentando a la bestia ( amazon ) que luego cuanto vuestros hijos o nietos quieran buscar trabajo en algun comercio sea del tipo de sea no encontrara nada. Amazon es un cancer para el comercio y la economia en general, que no lo quieras ver no es mi problema.


  6. Amazon no tiene el servicio de envío que dice tener. Es decir utiliza a otras empresas para que el cliente sea el que lo tengamos que recoger . Yo lo he vivido


    • Eso no es cierto. Recibo bastantes paquetes y jamás he recogido alguno. Es más: he devuelto un paquete y me lo han venido a recoger.


    • Miguel Ángel y…… por que…..lo que yo digo no es cierto y lo que tu dices Si?. Te puedo dar datos concretos..pero no me merece la pena ya que tu has dado por echo que no es cierto. Repito Amazon no tiene el buen servicio que dice


    • Vale.


  7. Deberíamos rechazar a gigantes como Amazon. No respetan derechos laborales, medio ambiente, tampoco. Hunden todo tipo de comercio, aumentando el paro, los puestos de trabajo crean son en total precariedad, falsos autonomos.


  8. Inviable…