Tratar al enfermo, no la enfermedad: el legado del Dr. Jovell

albert-jovell

Albert Jovell: «No hay ninguna lección en los libros de medicina que lleve el título ‘miedo’»

Ramón Frexes: «La afectividad es efectiva, la tecnología lo está demostrando»

Comparte este artículo

Era un crío cuando se interesó por la medicina. Los fines de semana acompañaba a su padre, médico rural, a las casas de los enfermos en las barriadas pobres de Sabadell. Albert J. Jovell se empapó de un valor inseparable al oficio: el del afecto.

Tras años de formación, se doctoró en Medicina y Sociología, especializándose en Salud Pública por la Universidad de Harvard. Fundador del Foro Español de Pacientes, el Dr. Jovell desarrolló un pensamiento propio con un enfoque innovador en torno a la profesión médica, la defensa de la sanidad pública, los derechos de los pacientes y la atención centrada en la persona. «Me siento orgulloso de pertenecer a una profesión donde aún es importante la ética, el compromiso con los demás y la capacidad de sacrificio», se preciaba.

En 2001, el destino le llevó a experimentar en primera persona la medicina desde el otro lado de la barrera: le diagnosticaron un cáncer, al que miró de frente durante doce años. Falleció a los 51. Durante su lucha, escribió el libro ‘Cáncer, biografía de una supervivencia’, con el fin de poner su experiencia al alcance de los demás. «No hay ninguna lección en los libros de medicina que lleve el título ‘miedo’. Ahora, los médicos se gradúan sin tener una formación humana que les permita tratar a un enfermo, es decir, a una persona, y no una enfermedad».

Basados en el legado y valores de Albert Jovell, Janssen, división farmacéutica del grupo J&J, promovió en 2014 la creación del Foro Premios Albert Jovell, una plataforma de intercambio de conocimiento entre los distintos colectivos que trabajan alrededor del paciente (autoridades sanitarias, profesionales sanitarios, universidades, asociaciones de pacientes, periodismo especializado en salud e industria farmacéutica) en aras de colaborar en la mejora de nuestro sistema sanitario y sus resultados en salud, así como de visibilizar y reconocer el gran trabajo de numerosos profesionales e instituciones ligadas al ámbito sanitario.

«Las fuerzas que se unen para mejorar no suman, se multiplican», afirma Ramón Frexes, director de Relaciones Institucionales de la compañía. «Albert Jovell fue una persona que representó a todos los agentes sanitarios en uno. Yo coincidí con él en 2006 y empezamos a trabajar juntos porque teníamos una visión y unos valores muy similares en lo relativo a mejorar resultados en salud. No tenía tiempo para acabar su obra porque sus días se acababan. En nuestra última reunión, le propuse, en un momento de arrebato, que nos hiciera la cesión de derechos de obra, imagen y pensamiento para que no quedara en el olvido. Nosotros nos comprometeríamos a continuarla», cuenta Frexes.

Humanizar la salud gracias a la tecnología

El espectacular avance de la tecnología y de la ciencia ha transitado al compás de una pirámide de población cada vez más envejecida. «El aumento de la esperanza de vida explica que ese avance haya dejado de lado la parte afectiva», opina Frexes.

La tecnología puede ser una aliada a la hora de ofrecer una atención cercana y humana al paciente. Lo afirma Alicia Moreno, enfermera de la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. Junto a la Fundación Porque Viven, la Universidad Rey Juan Carlos y «Naevatec», una empresa líder en el diseño de aplicaciones a medida, la Unidad ha desarrollado el proyecto ‘Telemedicina Kurento’, que ha recibido el primer galardón del Foro Premios Albert Jovell, en su categoría Nº 3 de Premio al ‘Mejor programa de Intervención dirigido a pacientes y/o familiares’.

‘Telemedicina Kurento’ es un sistema de videoconferencia que permite a los profesionales sanitarios asistir a pacientes que se encuentran en hospitalización domiciliaria con enfermedades incurables. «La tecnología aporta seguridad. En situaciones de crisis, por ejemplo, es posible que tardemos hasta una hora en llegar. Con esta aplicación, tenemos la posibilidad de que nos vean la cara, asistirles y acompañarlos durante el trayecto. Estamos disponibles las 24 horas, siempre hay un médico y un enfermero de guardia» cuenta Moreno. «Además –continúa la enfermera– evitamos ingresos hospitalarios innecesarios. Hay cosas que se pueden resolver viendo una imagen. Y eso el paciente lo agradece. Por lo que mejora tanto la atención como la utilización de los recursos».

La aplicación ya cuenta con 67 pacientes recetados y 14 profesionales. Sus expectativas: poder conseguir fondos para mejorar la app y que esta pueda desarrollarse también para IOs, ya que ahora está solo disponible en Android. «El premio Albert Jovell nos aporta ayuda económica y difusión. Queremos que otros profesionales la puedan utilizar».

«La tecnología no es mala, pero, efectivamente, no se tiene que basar en ciencia y efectividad, sino en afectividad», concluye Ramón Frexes. «La afectividad es efectiva, la tecnología lo está demostrando».


Los comentarios están cerrados.