¿Es esta la camiseta más ecológica del mundo?

Algodón producido con agua reutilizada, colorantes naturales, reciclable y por 7 euros

Esta camiseta es la primera prenda del mundo en obtener el prestigioso galardón Cradle to Cradle Certified™ Gold

Comparte este artículo

William McDonough es arquitecto pero, ante todo, uno de los grandes impulsores del desarrollo sostenible. El estadounidense, que empezó aplicándolo al diseño, ha recibido a lo largo de su vida el galardón Hero of the Planet de la revista Time o el Green Award de la Universidad de Columbia, entre otros. Ahora pone el foco en una de las industrias más impactantes en el medio ambiente: la textil.

Ha fundado una iniciativa global, Fashion for Good, que propone cinco claves para que la moda sea sostenible; no en parte, sino del todo: «Buenos materiales, buena economía, buena energía, buena agua y buenas vidas», enumeraba durante la presentación de las políticas de sostenibilidad de C&A.

Esta multinacional holandesa de ropa es la primera en obtener el Cradle to Cradle Certified™ Gold que concede el prestigioso Product Innovation Institute: la organización evalúa a las diferentes firmas y las puntúa en los niveles Basic, Bronze, Silver, Gold, y Platinum. Cuanto más se acercan a un proceso de producción totalmente sostenible o, dicho de otra manera, a una economía circular, más se acercan a la categoría Platinum.

«La certificación Cradle to Cradle Certified™ evalúa la salubridad de los materiales y su reutilización, el uso de energía renovable, la administración del agua y la equidad social», explica McDonough. Precisamente su organización, Fashion for Good, ha colaborado con C&A para la creación de una camiseta femenina que, hoy por hoy, cuenta con la mayor certificación de sostenibilidad posible, y que se comercializará en los 19 mercados europeos en los que opera C&A.

«Nuestros consumidores quieren vestir bien; pero también quieren sentirse bien», explica Donald Brenninkmeijer, responsable de Sostenibilidad de C&A, y lanza una pregunta: «¿Cómo nos verán las siguientes generaciones cuando echen la vista atrás y valoren nuestras acciones? Tenemos un responsabilidad en lo que hacemos, en el futuro de nuestros hijos, y eso es lo que marca la diferencia a la hora de hacer las cosas. Hay que trabajar con colaboradores, proveedores, las plantas de producción… Es necesario que la industria textil llegue a ser totalmente sostenible. Y nosotros estamos en el camino».

El punto de partida es la mencionada camiseta, cuyo sistema de producción irán adaptando al resto de sus prendas: «Es de algodón orgánico en su totalidad, hasta la etiqueta de dentro. No se usa poliéster o nylon, que requieren miles de años para degradarse. Y es totalmente reciclable», explica Brenninkmeijer. Se produce en India, y el uso del agua y de los colorantes está trazado y regulado, para garantizar que se aplica la reutilización y el uso de productos no tóxicos. Y añade un dato crucial: «La ropa sostenible no tiene por qué ser más cara. Dependiendo del país en el que se venda, el precio oscilará entre los siete y los nueve euros».

Philomena John, directora de la planta donde se manufactura la prenda en India, explica: «No siempre se hacen mal las cosas en los países emergentes. Desde que empezamos, nos propusimos no dañar el medio ambiente. Y desde el principio reciclábamos el agua. El 90% es reutilizada, y el resto, evaporada. Tenemos certificación ISO y empleamos a miles de trabajadores. El resultado es esta camiseta. Y demuestra que se puede hacer. Que la economía circular es posible».

Al respecto, McDonough añade: «Estamos en el camino, pero aún hay que ir más allá. Hay que eliminar el concepto de gasto. No reducirlo, ni minimizarlo… Eliminarlo del todo, y aplicar la economía circular. Hay que tener en cuenta siempre el uso futuro de una prenda antes de fabricarla. Y a partir de ahí, emplear materiales saludables, capaces de preservar la salud del ser humano y el entorno, en cualquier esfera». Y remata con un aviso a toda la industria, incluida C&A: «Para llegar a una economía circular plena, hay que tener claro que ser menos malo no es ser bueno. Esta camiseta de algodón es un ejemplo de que podemos ser buenos del todo. Y precisamente por esto, tengo que decir que es una de las cosas más bonitas que he visto en mucho tiempo».


Los comentarios están cerrados.