Cuidar nuestra salud a través de una ‘app’

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Cada proyecto recibirá un capital semilla de cinco mil euros

Solo el 5’1% de los fármacos oncológicos tienen éxito en el tratamiento

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Una app que gestiona inyecciones de adrenalina, férulas de inmovilización impresas por tecnología 3D, un dispositivo que prevé ataques epilépticos… Los emprendedores sociales ganan crédito en un contexto de vulnerabilidad como la salud y, afortunadamente, no son pocos los proyectos que quieren mejorar la calidad de vida de las personas.

El valor compartido facilita el impulso de soluciones innovadoras que den respuesta a necesidades terapéuticas concretas. Es el objetivo del programa emprende inHealth, dirigido por Lilly y UnLtd, que potencia proyectos innovadores en el campo de la salud mediante formación, asesoramiento y mentoring, y un capital semilla de cinco mil euros por cada proyecto; estos participarán en actividades de networking durante ocho meses con el objetivo de convertir sus startups en negocios sostenibles.

Los promotores del programa saben de primera mano que las ideas de los emprendedores pueden cambiar el mundo. La directora de Relaciones Institucionales de Lilly España, Teresa Millán, recuerda que Eli Lilly, fundador de la compañía hace más ciento cuarenta años, «fue un emprendedor rompedor que quiso mejorar la sociedad de su tiempo. Ese mismo espíritu que nos contagiaron los emprendedores de la primera edición nos lleva a afrontar con la mayor ilusión una segunda etapa de Emprende inHealth con proyectos fascinantes».

Los emprendedores de la edición 2016 han conseguido grandes resultados en solo unos meses: Medicsen ha creado una jeringuilla sin agujas para inyectar la dosis correspondiente a las personas con hipoglucemia; Eureqa ofrece un servicio de planificación quirúrgica mediante impresión 3D; ROIS Medical mejora el día a día de las personas dependientes y de sus cuidadores gracias a una silla ruedas eléctrica con grúa incorporada; Insulclock gestiona los niveles de insulina a través de una app e indica el tipo y cantidad que debe administrarse; FibroCURE de Pronacera ayuda reduce el tiempo de diagnóstico de la fibromialgia y mejora el tratamiento personalizado; y Kilsun provee cremas protectoras a personas albinas en África Subsahariana para prevenir el cáncer de piel.

Aquellas primeras iniciativas han demostrado que, con el apoyo adecuado y suficiente, las inversiones en startups tienen su recompensa. «En nuestro entorno hay empresas que han perdido la condición de mejora de la sociedad a través de la rentabilidad económica, opina el CEO y fundador de UnLtd Spain Manuel Lencero. Los emprendedores sociales devuelven esa naturaleza de valor humano. Son Empresas con mayúsculas, y a mucha honra».

El cambio continúa

Los proyectos de la edición 2017 comparten esa vocación social. Uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres sufrirá cáncer en España, pero solo el 5’1% de los fármacos oncológicos tienen éxito en el tratamiento. Orthoxenograft se implanta en el mismo órgano de origen para mejorar el análisis y tratamiento de cada paciente en particular y de la investigación oncológica.

Otro gran reto a superar son las dificultades motoras de las personas con parálisis cerebral. Werium incluye sensores de movimiento que facilitan la interacción con los ordenadores incorporados y externos para todas las personas con este tipo de lesiones. Y en la línea de casos excepcionales se encuentran el síndrome de Steinert, de Usher o de Dravert. Dos de cada tres afectados por enfermedades raras no están diagnosticados. MyLeaf conecta a personas con estas patologías y monitoriza de forma directa el progreso de la enfermedad.

Pero no hace falta pertenecer a este sector minoritario para necesitar innovaciones tecnológicas. Toda la población está expuesta a ciertos riesgos cotidianos, como romperse una pierna o un brazo. Fiixit imprime en 3D férulas de inmovilización ligeras, impermeables y adaptadas a la anatomía y patología del paciente, que se pueden quitar y poner (siempre bajo supervisión de especialista) para conectar a la piel electrodos de estimulación y evitar la pérdida de masa muscular durante la recuperación.

Menos probables, pero también más peligrosos, son los ataques alérgicos. Cada tres minutos alguien en todo el mundo sufre un ataque de anafilaxis, una reacción grave que puede desembocar en el fallecimiento de la persona si no se realiza una inyección de adrenalina, acción que facilita Anapphylaxis con autoinyectores inteligentes regulados y gestionados desde una app.

Unas afecciones que influyen en todo el organismo, igual que la epilepsia. La palabra viene del griego y significa “ataque que no se puede prevenir”, pero MJN Neuroserveis ha cambiado sus implicaciones gracias a un dispositivo no invasivo, discreto y portable que prevé los ataques con un minuto de antelación.


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