Por la senda del buen gobierno

Aldo Olcese: «Una arquitectura financiera sostenible a largo plazo no es posible sin principios éticos sólidos»

Cristina Sánchez: «La gran empresa ejerce de 'tractora' de las pymes con las que trabaja»

Ángel Ibisate: «El compromiso de las empresas líderes nos ha situado a la cabeza en índices como el Dow Jones Sustainability Index o FTSE4Good»

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Los excesos financieros que provocaron la hecatombe económica de 2008 hicieron patente la necesidad de construir una arquitectura financiera sólida, que garantizase un desarrollo más sostenible a largo plazo. La presión social puso a examen a las grandes empresas. Una fiscalización que instaló conceptos tan complejos como la transparencia en el lenguaje popular.

Los ciudadanos empezaban a preguntarse por los impactos indirectos (sociales y medioambientales) de las compañías, por la buena o mala accesibilidad a información relevante en sus páginas web o por la remuneración de sus consejeros y directivos (especialmente si habían recibido ayudas públicas en los últimos tiempos). «Tras el batacazo financiero debido a los excesos especulativos de los últimos tiempos, nada va a volver a ser como era», apunta Aldo Olcese, presidente de Fincorp y una de las cabezas visibles más relevantes de la corriente de pensamiento económico vinculada a la RSE y al Buen Gobierno Corporativo en nuestro país.

Y aunque esto no implica que necesitemos crisis mundiales como la pasada para hacer que las cosas funcionen, según señala el Informe sobre la RSE de la Empresa Española que él mismo coordina, lo cierto es que, desde entonces, hemos avanzado de manera notable en materia de gobierno corporativo y prueba de ello es el buen nivel de representación española en la UE. «El buen comportamiento y el compromiso de las empresas líderes nos ha situado a la cabeza en índices como el Dow Jones Sustainability Index o FTSE4Good», explica Ángel Ibisate, experto en temas de RSE, Calidad y Excelencia.

Desde su punto de vista, las principales mejoras pueden resumirse en cinco puntos. El primero de ellos es la transparencia, ya que han sido fundamentales los informes o la necesidad de poner en las webs determinada información para todos los entes regulatorios, sobre todo los accionistas. Incluso empresas que no están obligadas, han empezado a elaborarlos de forma voluntaria.

El siguiente punto es la creación de comisiones para temas relevantes (auditoría, nombramientos, compras especiales), que han saltado de la gestión operativa al núcleo donde tiene lugar la toma de decisiones. En tercer lugar, los proxy advisors (firmas o consejeros que ofrecen sus servicios de análisis y asesoramiento a accionistas), que han ejercido una presión fundamental sobre las empresas. También es destacable el incremento de los consejeros independientes: cada vez hay más liderando los consejos. Por último, señala las comisiones de responsabilidad social, que están consiguiendo que esos consejeros se impliquen más en la mejora económica, social y medioambiental.

Cultura de la transparencia

Desarrollar e implantar la transparencia como una cultura de empresa es una de las claves para la Red Española del Pacto Mundial. «Por eso, instamos a todas las compañías, incluso a las que no están obligadas a elaborar memorias de sostenibilidad, a que se acostumbren a tener un elemento de comunicación con sus grupos de interés sobre el que podrán pedir más información o denunciar incumplimientos», dice Cristina Sánchez, directora de Innovación y Proyectos de la organización.

De cara al ejercicio de transparencia que suponen estas memorias, España destaca un año más en el entorno de Global Compact. Los datos muestran que el 12% del total de informes publicados a nivel mundial por la iniciativa proceden de nuestro país (793 en total) y los informes españoles se han incrementado un 14% en el último año, en concreto los de nivel avanzado, que subieron hasta el 17,8%.

Desde la aseguradora Mapfre señalan en declaraciones a Ethic que «el gran aumento de la transparencia y el avance en las prácticas retributivas de los consejeros, permite a los accionistas conocer de primera mano y más en profundidad cómo se gestiona la empresa y el modo en que se toman las decisiones». «La accesibilidad y transparencia son señas de identidad en la relación con nuestros accionistas y tenemos mecanismos para que este colectivo cuente con toda la información necesaria», explican desde la compañía. «Por otra parte, la composición de los consejos de administración es otro de los notables avances, no solo en relación a cuestiones de género, sino también de una mayor profesionalización, tamaño, organización, selección de consejeros, porcentaje de independientes o funciones».

En efecto, el informe de la CNMV de 2014 destaca que la proporción de independientes se ha situado por encima de lo que recomienda el Código Unificado, alcanzando el 36,5%. La presencia femenina en los consejos experimentó un ligero aumento hasta situarse en el 13,5% y 16,7% en el Ibex35. También ha crecido el número de sociedades que contaban con alguna consejera (69,5%), así como la proporción de consejeras independientes (18,4%) y dominicales (12,9%). En el caso de Mapfre, el porcentaje de mujeres representa el 27% del total del consejo, y 52 ocupan puestos de alta dirección. Además, el 37,9% de los empleados con puestos de nivel dirección/jefatura son mujeres y ese porcentaje se ha incrementado un 7,9% en los últimos tres años. Por otro lado, el grupo ha establecido un compromiso para que en 2018 al menos el 40% de los puestos con alguna responsabilidad ejecutiva estén ocupados por mujeres.

«Hay que seguir trabajando para aumentar la presencia de mujeres en los consejos de administración y sus comisiones», admite Eduardo Manso, director del Departamento de Informes Financieros y Corporativos de la CNMV. «El exiguo porcentaje de mujeres en los consejos ha hecho necesaria la intervención de los reguladores», añade Olcese.

Fuera del círculo de las grandes

En cuanto salimos del terreno del Ibex 35 o de las 250 empresas más grandes, los buenos resultados en materia de Buen Gobierno caen en picado. Esto se debe principalmente a que «estas grandes empresas han entendido que formar parte de un universo más colectivo y que, además, este tipo de comportamientos y de transparencia al final les reporta beneficios tanto internacional como nacionalmente con sus accionistas, clientes, proveedores, reguladores», opina Ibisate. «Las compañías punteras y de vanguardia tienen que innovar en materia de Gobierno Corporativo e ir por delante de los códigos y acontecimientos», añade Olcese.

Es cierto que las grandes lideran las tendencias, entre otras cosas, porque los códigos que se van a probando les afectan en primer lugar a ellas. Pero esto puede tener una doble lectura. Desde Pacto Mundial trabajan un modelo de sostenibilidad y compromiso con la RSE que consiste en que «la gran empresa ejerce de ‘tractora’ de las pymes con las que trabaja, incluyendo a proveedores. Éste es un modelo que funciona con éxito y que sirve para acercar a la pyme a la sostenibilidad y, por otro lado, mejorar los niveles de confianza de la gran empresa sabiendo que cuenta con proveedores que comparten valores y principios», explica su directora de Innovación y Proyectos. Fuera de esto, añade, «lo primero que necesita una empresa es que el máximo directivo acepte públicamente el compromiso de facilitar el buen gobierno y de ser transparentes en la gestión y la comunicación».

El ejercicio de responsabilidad de la empresa debe empezar desde arriba para impregnar y calar a lo largo y ancho de la organización. Ejemplos, motivaciones, valores, políticas… «Cada vez existe una mayor concienciación de que la relevancia del buen gobierno trasciende el interés concreto de una empresa y de sus accionistas, porque fomenta la estabilidad de los mercados y potencia la confianza de los inversores», reconoce Manso, de la CNMV.

Asignaturas pendientes

Pese a los avances registrados en esta década por las empresas españolas, aún quedan aspectos en los que hay que alcanzar mejores resultados. Ibisate cree que todavía hay cinco grandes asignaturas pendientes. La primera, la ética: hay que trabajar más a nivel educativo, de menores, para inculcar que no se trata solo de obtener el máximo beneficio económico. La segunda es profesionalizar a los consejeros en las comisiones, ya que muchas están formadas por algunos, independientes o no, que no tienen ni la cualificación ni la experiencia necesaria para ser un buen gestor y participar en estos consejos. También es importante acercar la realidad concreta de la empresa a los consejeros que están en la cúspide de la pirámide, los cuales muchas veces ven la organización de manera lejana a la realidad de sus entidades. Otra asignatura pendiente es aumentar el protagonismo de los consejos de administración en el diseño y concepción de planes estratégicos y de valores. Y, por último, racionalizar aún más los salarios, porque en muchos casos siguen siendo desproporcionados.

«Las empresas cotizadas estamos sometidas a un riguroso control de múltiples facetas de nuestra actividad, entre ellas el Gobierno Corporativo. Como medida para normalizar el gobierno de las compañías, se podrían extender estas prácticas a empresas no cotizadas de gran dimensión», opinan desde Mapfre. Para ello, es crucial mejorar la cultura ética; pero, ¿cómo? Tal y como reconoce el Informe Olcese, la sociedad civil y el tejido empresarial han sido agentes muy activos en la atención y la promoción de los aspectos sociales y medioambientales. El número de ciudadanos conscientes de la importancia de la RSE que incorporan fundamentos nuevos, validando procesos y métricas con sus actos de consumo, va en aumento. Pero tenemos que avanzar a mayor ritmo. «Los accionistas, especialmente los institucionales, juegan un rol esencial y es preciso que se involucren activamente en el seguimiento del gobierno corporativo de la sociedad y exijan explicaciones adecuadas cuando entiendan que las facilitadas por los administradores de la sociedad no son suficientes», señala Manso.


COMENTARIOS

  1. Mucho. Chorizo….que creo la deuda externa de España


  2. Todavía queda mucho camini por recorrer, como refleja la escasa presencia de mujeres en consejos y la desigualdad salarial


  3. Magnífico análisis. Recomiendo el ensayo de Byung Chul Han ‘La sociedad de la transparencia’. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-25032016000100153


  4. No lo dirán por España. ….


  5. Por lo que se ve al gobierno solo les importa lo que van a cobrar ellos…


  6. Lo cierto es que fuera de las empresas cotizadas, la normal general es la falta absoluta de transparencia