Economía circular: replanteemos el futuro

En España, cada año entran en el mercado más de medio millón de toneladas de aparatos eléctricos

Para el año 2020, el 80% de los europeos vivirán en zonas urbanas y periurbanas

«Debemos ser capaces de reutilizar, reciclar y valorizar todos los residuos que generamos»

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Un planeta saludable, con una economía circular innovadora, en el que no se desperdicie nada, los recursos naturales se gestionen de forma sostenible y la biodiversidad se proteja. ¿Un mundo ideal o uno que aún estamos a tiempo de construir? Si atendemos al ritmo de vida actual, en el que no se hace un uso eficiente de los recursos naturales y las emisiones contaminantes aumentan, hablamos de una auténtica utopía. Lo alentador es que aún podemos revertir esa situación y empezar a respetar los límites naturales.

La Unión Europea lleva años trabajando para conseguirlo, a través diversas iniciativas destinadas a proteger nuestro capital natural, estimular la innovación y fomentar un uso eficiente de los recursos para garantizar un respeto absoluto de los límites naturales de la Tierra. Para ello, se centra en mejorar la aplicación de la legislación, aumentar la información sobre el medio ambiente, incrementar las inversiones en I+D+i y gestionarlas de una forma más óptima, y lograr una integración completa de requisitos y consideraciones medioambientales con otras políticas.

Con todo lo anterior, sentaremos las bases de un futuro más eficiente y unas ciudades más sostenibles, algo esencial si tenemos en cuenta que para el año 2020 el 80% de los habitantes europeos vivirán en zonas urbanas y periurbanas. Además, deberán enfrentarse a desafíos medioambientales a escala mundial, como el cambio climático, un gran conocido que seguimos tratando como un desconocido. Por eso, los acuerdos como el de la Cumbre de París, donde los 195 países participantes ratificaron un acuerdo para limitar el aumento de la temperatura –que la media a final de siglo no supere los 2 grados−, son importantes, porque muestran una mayor concienciación.

Vamos por el buen camino, pero los esfuerzos se tienen que multiplicar y el reciclaje y la valorización de recursos jugarán un papel fundamental, muy especialmente el de los residuos eléctricos y electrónicos. La razón es sencilla, hoy prima tener el último modelo de cualquier dispositivo tecnológico y su evolución es vertiginosa. Solo en España, cada año se ponen en el mercado más de medio millón de toneladas de aparatos eléctricos y electrónicos de uso doméstico, por lo que al menos 225.000 toneladas de este tipo de residuos deberían ser gestionadas correctamente.

El reto es que todos se gestionen de una manera adecuada, lo que implica indagar en el residuo para que tenga una segunda vida o, en su defecto, para recuperar y sacar el máximo partido a algunos de sus componentes, altamente valiosos para, por ejemplo, fabricar un nuevo dispositivo. Esto se traduce en un ahorro de recursos y energía.

Y ese es precisamente el desafío para el que desde Ecolec llevamos años trabajando: hacer una óptima gestión de los residuos eléctricos y electrónicos. Somos pioneros en la trazabilidad, control e información de los mismos, clave para garantizar un correcto tratamiento.

Igual que con las emisiones, debemos ser capaces de reutilizar, reciclar y valorizar todos los residuos que generamos. Es una de las palancas que nos permitirá preservar el planeta del mañana y convertir la utopía del principio en una realidad.

Rafael Serrano es director de Relaciones Institucionales de la Fundación Ecolec.


COMENTARIOS

  1. Brillante reflexión. No podemos seguir esperando. ¡Ha llegado el momento de pasar a la acción!


  2. La imaginación también juega un papel importante. Antes de deshacernos (correctamente) de cualquier cosa, deberíamos agotar todos sus usos. Antes de reciclar: Reutilizar.


  3. Y que es lo de la circular


    • Según tengo entendido, la economía circular funciona bajo la premisa de que nada es residuo, sino recurso. Es decir, pretende que nada se pierda, que todo se transforme. Desde luego, es el modelo al que deberíamos dirigirnos si no queremos acabar definitivamente con los recursos de nuestro planeta :(


  4. Se habla mucho del reciclaje en general, y poco del que concierne a los residuos electrónicos. Muchas veces los abandonamos por casa o simplemente los tiramos al contenedor orgánico, cuando son de los más contaminantes.


  5. No sé si circular o romboidal, lo que está claro es que el modelo de usar y tirar ha tocado fondo…


  6. La economía circular abarca todo el ciclo de vida de los productos, y por ello es importante que cada cumpla su parte: los ciudadanos con el consumo responsable, la reutilización y el reciclaje; las empresas con gestión eficaz y eficiente; y los gobiernos con el desarrollo de normativas y la seguridad de que se cumplan. El concepto lo tenemos, falta mejorarlo.


  7. Últimamente en artículos relacionados con ecología y políticas de desarrollo medioambiental de esta publicación, veo cómo aplauden las iniciativas de la Unión Europea al respecto, como si fuera un ejemplo a seguir, cómo si la Unión Europea no fuera un nido de acumulación de riqueza y generación de pobreza, como si la UE se preocupara por los seres humanos, por su hábitat, por la vida. Por favor, no nos conformemos con lo menos malo. Exijamos lo que es nuestro, luchemos por lo que merecemos. Respetemos la vida.



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