Empresa busca personas autistas

«El autismo y las tecnologías de la información congenian»

Una de cada 175 personas en el mundo sufre autismo

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Patrick Brophy, de 29 años, tiene un título universitario en sistemas de software y un máster en sistemas multimedia. Como muchas de las personas con Síndrome de Asperger (un término que describe la forma más leve del trastorno del espectro autista), las habilidades lógicas y analíticas de Patrick están especialmente desarrolladas.

Su gran facilidad para la concentración, su atención a los detalles y su tolerancia cero a los fallos son cualidades que la firma alemana de tecnología SAP ha sabido advertir. Tras someterse a una revisión médica, Patrick llegó al departamento de control de calidad de esta compañía hace tres años; desde entonces, trabaja identificando errores de software. No es un caso aislado: SAP tiene en nómina a personas con autismo en sus sedes de India, Irlanda, Canadá y Estados Unidos. De cara a 2020, el objetivo es que los autistas representen el 1% de su plantilla, es decir, 650 empleados de 65.000.

«El autismo y las tecnologías de la información congenian, especialmente en pruebas y controles de garantía de calidad, por la habilidad de los autistas no limitados intelectualmente para buscar y reconocer errores, su perfeccionismo y la capacidad de concentración durante horas», explica en declaraciones a EFE Anka Wittenberg, directora de Diversidad e Integración de SAP.

SAP trabaja con Specialisterne, una iniciativa danesa para la integración en el mercado laboral de un millón de autistas no limitados intelectualmente. Su fundador, Thorkil Sonne, padre de un niño autista, ya fue galardonado como empresario social del año 2012 en el Foro Económico de Davos. Specialisterne ofrece consultores en tecnología de la información que tienen un diagnóstico en el espectro del autismo, como Síndrome de Asperger, TDA, TDAH o Síndrome de Tourette. Entre sus clientes también encontramos a Microsoft, Siemens, la empresa sueca de servicios financieros Nordea y la empresa danesa de telecomunicaciones TDC.

Fortalezas

Las dificultades de comunicación y de interacción social de las personas con autismo pueden entorpecer su acceso al empleo. Sin embargo, las particularidades asociadas al autismo coinciden con lo que las empresas de software solicitan. Paradójicamente, aquello que les excluye es lo que les convierte en empleados valiosos.

Un win-win al que la propia vicepresidenta corporativa de Microsoft –y también madre de un niño autista-, Mary Ellen Smith, apelaba recientemente en el blog de la empresa. «Cada individuo es diferente. Algunos tienen una increíble habilidad para retener información, piensen en el nivel de detalle y profundidad en matemáticas o codificación de las personas con autismo. Es un foco de talentos que queremos tener en Microsoft», escribió.

«No los vemos como personas con un diagnóstico de autismo, sino como verdaderos especialistas», explican desde Specialisterne. Se trata de adecuar unas determinadas capacidades a unas determinadas tareas. Una ecuación sencilla, en apariencia: aunque los datos varíen según el país y los instrumentos de medición utilizados, no podemos olvidar que una de cada 175 personas en el mundo sufre autismo, y que alrededor del 80% está desempleado, según cálculos de Naciones Unidas.


COMENTARIOS

  1. Pues bueno saberlo, toda iniciativa que sea inclusiva es bienvenida


  2. Desconocía por completo que tantas grandes empresas estuvieran interesadas en contratar a personas autistas por este motivo. Genial!!!! Así todos ganan


  3. Fabuloso


  4. Pues me parece estupendo! de eso se trata, de adecuar capacidades a funciones. Personas autistas o no, todas tenemos unas capacidades más desarrolladas que otras. Es así y lo gratificante es que esto ayuda a eliminar prejuicios


  5. La integración laboral es fundamental, aunque habría que precisar que el único objetivo no debiera ser la competitividad, ese fin último del capitalismo.


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