59 millones de niños viven en situación de emergencia

Sudán del Sur es el último conflicto a gran escala que afecta las vidas de millones de niños inocentes

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Tras la caída de Lehman Brothers, los bancos de Estados Unidos recibieron más de 90.000 millones de euros. Lo mismo ocurrió después en Europa, donde las cifras destinadas al rescate fueron astronómicas. ¿Cuánto dinero hace falta para que los 59 millones de niños que viven actualmente en situaciones de emergencia en países como Siria, Sudán del Sur o Somalia sobrevivan? Unicef lo cifra en 1.605 millones de euros y ha lanzado la mayor campaña de su historia para recaudarlos.

“Acabo de regresar de Sudán del Sur, del último conflicto a gran escala que afecta las vidas de millones de niños inocentes. Más de 400.000 niños y sus familias han quedado desplazados a causa del conflicto, y alrededor de 3,2 millones de personas necesitan asistencia humanitaria. La temporada de lluvias se acerca y es preciso tener suministros preparados y reforzar los servicios esenciales: si queremos evitar una catástrofe, necesitamos fondos urgentes”,  explica Ted Chaiban, director de Programas de Emergencia de Unicef.

“Los niños de Sudán del Sur se unen a otros millones de niños afectados por los conflictos en la República Centroafricana y Siria. Pero aunque los titulares de hoy se centran en estas crisis complejas y con escasa financiación, otras muchas situaciones desesperadas requieren también fondos inmediatos y asistencia humanitaria urgente. Estas situaciones incluyen Afganistán, Colombia, Myanmar, la República Democrática del Congo, Somalia, Yemen y otros países”.

A través de la campaña Acción Humanitaria para la Infancia,  la organización quiere brindarles el apoyo necesario para ayudarles a sobrevivir y a desarrollarse en situaciones tan difíciles como la desnutrición en el Sahel; la falta de agua potable y de saneamiento adecuado en Yemen; el cólera en Haití; los ataques cada vez más frecuentes contra los niños en Afganistán; o la sequía en Angola.

Para Siria y la subregión, Unicef pretende recaudar realiza 609,25 millones de euros. El objetivo, prestar asistencia en cuestiones vitales como vacunación, agua y saneamiento, educación y protección, así como para apoyar la cohesión social y la capacidad de mantenimiento de la paz necesarias para fomentar un futuro más sostenible. Además, Unicef junto a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Mercy Corps, Save the Children y World Vision han lanzado una petición internacional para que “los ciudadanos alcen la voz con su indignación ante el impacto devastador en los niños y las alarmantes consecuencias a largo plazo de una generación perdida, cuando el conflicto de Siria se acerca a su cuarto año”.

Las organizaciones advierten de que “los niños no pueden permitirse otro año de derramamiento de sangre, sufrimiento y carencias educativas y creen que la opinión pública puede presionar para que la guerra cese”.

Los más vulnerables

“Los niños son siempre el grupo más vulnerable en las situaciones de emergencia, y hacen frente a unos riesgos elevados derivados de la violencia, la explotación, la enfermedad y el abandono. Pero cuando disponemos de apoyo, podemos cambiar las vidas de los niños hacia mejor”, añade Chaiban.

En 2013, las campaña de Unicef sirvieron para que 24,5 millones de niños fueran vacunados contra el sarampión; cerca de 20 millones de personas pudieran acceder a agua para beber, cocinar y limpiarse; 2,7 millones de niños tuvieran acceso a una educación de mejor calidad; 1,9 millones de niños recibieran tratamiento para la desnutrición aguda grave; y  935.000 niños, apoyo psicosocial.

“Sin embargo, la falta de financiación en algunos países –como Angola, Eritrea, Lesotho y Madagascar– así como los problemas de acceso humanitario, la inseguridad y un problemático entorno para la operativa, han provocado que muchas necesidades no se hayan podido cubrir”, lamentan desde la ONG.


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